1 de octubre de 2023 5:00 hs

El anuncio de la compra de tres frigoríficos de Marfrig por parte de su competidora Minerva, que sumaría siete plantas en Uruguay, encendió alarmas a todo nivel el lunes 28 de agosto.

No habían pasado dos semanas desde que la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (Coprodec) autorizara la adquisición del frigorífico BPU por parte de Minerva.

Con esta resolución, desde el 15 de agosto la participación de la firma brasileña con capitales saudíes en la faena pasó de 17% a 25%. Y ahora planteaba saltar a casi 43% de la cuota de faena y de compra de hacienda, un negocio que involucra a unos 45.000 productores ganaderos.

Desde el presidente Luis Lacalle Pou a las gremiales rurales, pasando por los trabajadores de la industria frigorífica, el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), ministros y parlamentarios a los consignatarios de ganado expresaron preocupación por los riesgos que entienden que se desprenden de esta concentración.

Más noticias

Al otro día del anuncio de Minerva –el negocio es parte de una operación regional para comprar un total de 16 plantas de Marfrig en Brasil, Uruguay, Chile y Argentina por US$ 1.500 millones– una delegación de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) fue recibida por el Presidente de la República.

En esa reunión le presentaron un documento con el escenario que resultaba del negocio: un incremento de la concentración del negocio frigorífico que consideran “peligroso”.

La ARU analizó los cambios en el mercado uruguayo con dos indicadores usados en Estados Unidos para medir la concentración en un mercado.

Según el índice C4 que emplea la Comisión Federal de Comercio (FTC) con la nueva incorporación de plantas por parte de Minerva la participación de las cuatro principales empresas en el mercado subiría de 61% a 69%.

Fuente: ARU

La FTC establece umbrales para este indicador, explicaron: “Cuando la porción es menor a 33% del mercado se considera poco concentrado, entre 33% y 67% es moderadamente concentrado y mayor a 67% indica un mercado altamente concentrado”.

El otro indicador mediante el cual ARU analizó el mercado en Uruguay es Índice Herfindahl-Hisrschman, IHH, que mide la participación en el mercado tomando en cuenta el número de competidores.

En el escenario de Minerva con siete plantas el IHH en Uruguay, el IHH pasaría de 1.326 a 2.168 puntos.

Fuente: ARU

En este punto hay una serie de matices: mientras que la Comisión Económica para América Latina (Cepal) considera que un índice mayor a 1.800 es un mercado “altamente concentrado” y “moderadamente concentrado” entre 1.000 y 1.800, la Unión Europea considera que el umbral de la alta concentración está en 2.000 puntos. La FTC de Estados Unidos traza la línea de alta concentración en 2.500 puntos.

El caso de Estados Unidos y el IHH

Un nuevo proyecto de ley presentado el 14 de setiembre en el Senado de Estados Unidos, por el senador republicano Josh Hawley (Michigan), propone la modificación de una ley de 1921 que regula la concentración del mercado cárnico y ganadero para “poner fin a las grandes empresas procesadoras de carne que operan como un monopolio”.

Los “cuatro grandes” –Cargill, JBS, National Beef Packing Company y Tyson Foods– concentran el 85% de la faena de corral según los datos más recientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Hawley llamó a su iniciativa Ley de Fortalecimiento de la Aplicación de las Leyes Antimonopolio para el Empaquetado de Carne.

"Los monopolios actuales del sector cárnico están generando enormes ganancias y al mismo tiempo sofocan la competencia", dijo el senador Hawley. “El Congreso debe dotar a los fiscales antimonopolio de las herramientas para poner fin al comportamiento anticompetitivo sin batallas judiciales prolongadas. Es hora de responsabilizar a estos monopolios y empoderar a nuestros agricultores”, expresó.

El proyecto de ley establecería dos umbrales para determinar la concentración del mercado en la industria cárnica, utilizando el índice IHH y sus directrices en Estados Unidos: un mercado con IHH inferior a 1.500 puntos no está concentrado; entre 1.500 y 2.500 sería moderadamente concentrado y por encima de 2.500 puntos supone un mercado altamente concentrado.

El índice actual en todo Estados Unidos es de 2.458 puntos para la faena de ganado de engorde. Al límite de la alta concentración. El proyecto de ley tendría en cuenta la concentración en jurisdicciones estatales e incluso los impactos en regiones más pequeñas.

La iniciativa prohibiría una fusión o adquisición por parte de un frigorífico si el IHH superara los 1.800 puntos en su área de influencia, o si una fusión o adquisición propuesta aumentara el IHH del mercado relevante en 100 puntos.

La nueva legislación no sólo evitaría nuevas fusiones y adquisiciones que aumentaran el indicador por encima de los umbrales, sino que sería retroactiva: permitiría a las autoridades antimonopolio “deshacer” fusiones y adquisiciones anteriores.

El proyecto tiene el respaldo de la mayor asociación de productores de ganado de Estados Unidos.

Ganado Angus.

¿Se tiene en cuenta el IHH en Uruguay?

La Coprodec, un órgano desconcentrado del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), tiene la tarea de analizar la operación planteada por Minerva.

Puede rechazarla, aprobarla tal cual se propone, o aprobarla con condiciones.

Más allá de la preocupación del gobierno por los posibles efectos de concentración, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Fernando Mattos, advirtió que rechazar una operación de esta naturaleza puede tener efectos no deseados. Tanto en el mercado frigorífico como en la postura del país respecto a las inversiones.

En la Guía de Análisis Económicos de Concentraciones Económicas que resume los lineamientos generales para el análisis de las concentraciones económicas que la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia aplicará “en forma flexible y razonable” el IHH se calculará “de ser posible”.

Este indicador, se establece, “otorga un peso proporcionalmente mayor a las participaciones de mercado mayores”.

En la resolución positiva respecto a la compra de BPU por parte de Minerva no se alude al IHH. Solo una de las tres personas que tomaron la decisión, la comisionada Alejandra Giuffra, menciona en sus fundamentos que “el grado de concentración del mercado de venta de productos cárnicos para exportación” es el más alto en los tres mercados considerados (venta de ganado (25%, mercado interno de carne 11% mercado externo de carne 29%), “pero de todas formas moderadamente concentrado con un HHI menor a 2.000 puntos” –toma el rango europeo, el camino del medio– “y donde los frigoríficos son tomadores de precios y no tienen incidencia en la formación de los mismos”.

La guía habla mucho de la competencia (otros frigoríficos) y de consumidores finales pero no tanto de proveedores, que en este caso son los 45 mil productores ganaderos, los cuales quedarían dentro de la definición de “insumos intermedios”.

Sobre esto, se menciona que “para evaluar el grado de poder en el mercado aguas arriba se considerará la participación de mercado de la firma integrada” donde “participaciones mayores al 30% serán consideradas con mayor atención, en relación con la posibilidad de cierre anticompetitivo del mercado de insumos”.

Esta “mayor atención” aplicaría a al menos dos de los tres mercados relevantes: la venta de hacienda (42,6% según ARU) y la exportación de carne, que superaría largamente el 29% que alcanzó Minerva solo con la integración de BPU.

Corral de engorde.

¿Por qué vende Marfrig?

Álvaro Ferrés, presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), que nuclea a los corrales de engorde, dijo esta semana en Tiempo de Cambio de Radio Rural que le preocupa por qué vende Marfrig: ¿Es porque le pagan las plantas caras o porque el negocio está mal?

La operación, señaló, ha contribuido a generar una incertidumbre aún mayor en un mercado afectado por un agudo ajuste de precios del ganado.

“Cuando pasan estos movimientos grandes, si uno está jugado a negocios con el que vende, y no sabe qué va a hacer el que compra, eso genera incertidumbre por la evolución del mercado, y para el productor siempre es mejor que haya una mayor cantidad de industrias compitiendo por el ganado”, dijo Ferrés.

La operación es planteada en el momento más adverso para la ganadería en mucho tiempo.

Cómo garantizar que el productor uruguayo siga teniendo un mercado competitivo a la hora de vender su ganado, es el gran desafío que tendrá que dilucidar la Comisión de Defensa de la Competencia que se enfrenta a una decisión que, en un sentido u otro, será histórica.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos