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18 de marzo 2023 - 5:03hs

Un documental sobre el Papa Juan Pablo II emitido por un canal de televisión polaco ha generado conmoción al mostrar que el pontífice encubrió casos de abuso sexual por parte de miembros del clero católico mientras era arzobispo de Cracovia.

El canal de televisión privado TVN24 ha estado informando durante años sobre el abuso infantil en la Iglesia católica en Polonia y sobre los intentos de ocultarlos, y el último programa de la serie que proporciona evidencia de que Juan Pablo II sabía de casos de abuso y no tomó medidas contra los abusadores ha originado duras polémicas en la opinión pública polaca.

Nacido como Karol Wojtyla en 1920, Juan Pablo II es visto como un héroe nacional en su Polonia natal, no solo porque se convirtió en la cabeza de la Iglesia Católica y el primer Papa no italiano desde el siglo XVI, sino también por su fuerte oposición al comunismo. Murió en 2005 y fue canonizado en 2014.

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De hecho, su influencia en Polonia es tan grande que las personas que consideran a Juan Pablo II su norte y su punto de referencia, y que han dado forma a la política y la cultura en Polonia desde el colapso de la “Cortina de hierro”, son conocidas como la "generación JP2"

El período bajo escrutinio en el documental de TVN24 comprende las décadas de 1960 y 1970, cuando Karol Wojtyla era arzobispo de Cracovia, antes de ser elegido Papa en 1978.

El documental se centra en los casos de tres sacerdotes que abusaron sexualmente de menores y luego, en algunos casos después de cumplir penas de prisión, se les permitió continuar trabajando como sacerdotes. En un caso, el sacerdote en cuestión, que también trabajaba como informante para el servicio secreto comunista, fue trasladado a Austria.

Varias de las víctimas hablan en el documental, la mayoría de forma anónima. Una de ellas afirma que le contó a Wojtyla sobre el abuso sexual por parte de un sacerdote en 1973 y dice que el arzobispo le pidió que no dijera nada al respecto.

Algunos en Polonia han dicho que las acusaciones deberían conducir a una reevaluación del legado de Juan Pablo II. Los miembros de la alianza opositora Lewica (La Izquierda) incluso han pedido que se elimine su nombre de los espacios públicos, incluidas las escuelas y los jardines de infancia que llevan su nombre.

Pero la alianza política conservadora gobernante de Polonia, Zjednoczona Prawica (Derecha Unida), ha aprovechado la oportunidad que presenta el documental para desviar la atención de sus propios problemas. El partido Ley y Justicia (PiS), el partido más grande de la alianza está bajo una presión considerable debido al aumento de los precios y varios escándalos de corrupción.

La respuesta del gobierno fue rápida y contundente: el primer ministro Mateusz Morawiecki calificó las acusaciones como "un intento de desencadenar una guerra cultural en Polonia". El ministro de Cultura, Piotr Glinski, llegó a decir que "un ataque al Papa es un ataque a Polonia".

El actual arzobispo de Cracovia, Marek Jedraszewski, llegó a decir que el documental es un "segundo intento de asesinato de Juan Pablo II", en una referencia al hecho de que Juan Pablo II fue gravemente herido por una joven turco, Alí Agca, en mayo de 1981.

El PiS reaccionó también redactando una resolución dirigida al parlamento para "defender el buen nombre de San Juan Pablo II". La resolución afirmaba que "El Sejm [cámara baja del Parlamento polaco]... condena enérgicamente la vergonzosa campaña mediática, basada en gran medida en los materiales del aparato comunista de violencia, cuyo objetivo es el Gran Papa, San Juan Pablo II, el más grande polaco de la Historia."

El PiS desestimó los documentos que se muestran en el informe de TVN24 por “haber sido fabricados por los comunistas" y mostró imágenes del Papa fallecido durante el debate en el recinto. La resolución fue aprobada por una amplia mayoría, con algunos miembros de la oposición votando con el PiS.

La presidenta del Parlamento, Elzbieta Witek (PiS), dijo en un comunicado que "Juan Pablo II es nuestra identidad, nuestro fundamento y nuestro vínculo. Los comunistas lo sabían perfectamente y por eso buscaron destruirlo en vida. Hoy lo hacen sus herederos después de su muerte".

En realidad, los documentos del servicio secreto comunista, que se encuentran archivados en el Instituto de la Memoria Nacional, IPN, son solo una parte de los papeles presentados como prueba en el documental. Los registros de la corte y de la iglesia, así como las declaraciones de las víctimas, también ocuparon un lugar destacado en el programa.

Por su parte, Justyna Dobrosz-Oracz, del diario Gazeta Wyborcza, dijo que “el PiS está utilizando cínicamente a Juan Pablo II como un medio para mantenerse en el poder. El partido asume que movilizará a sus votantes con esta guerra religiosa, asegurando así un tercer mandato en el poder”.

Sin embargo, la disputa sobre las acusaciones contra Juan Pablo II trasciende la habitual división política entre izquierda y derecha. Un ícono de la oposición liberal de Polonia, Adam Michnik, editor en jefe de Gazeta Wyborcza, le ha pedido a la gente que no reduzca al Papa al escándalo de abuso sexual clerical.

El exactivista de los derechos civiles, que se pronunció a favor de una alianza entre la Iglesia y los laicos de izquierda en la década de 1970, recordó la contribución del difunto Papa a la derrota de la dictadura comunista y su compromiso con la entrada de Polonia en la Unión Europea. "Wojtyla era un niño de su época. Lo que hoy es algo natural para nosotros no lo era hace 40 años", dijo Michnik, incluso antes de que se emitiera el documental de TVN24.

Incluso el Papa Francisco, el actual jefe de la Iglesia Católica, ha pedido comprensión. "Hay que poner las cosas en el contexto de la época. [...] En ese momento todo estaba encubierto. [...] Fue solo cuando estalló el escándalo de Boston que la iglesia comenzó a mirar el problema", dijo el Papa en una entrevista reciente con el diario argentino La Nación.

En una primera respuesta al documental, la Conferencia Episcopal Polaca declaró que se necesitaría "más investigación de archivo" para llegar a una evaluación justa de las decisiones y acciones de Karol Wojtyla.

También anunció que había decidido por unanimidad formar "un equipo de especialistas independientes para buscar en los archivos estatales y eclesiásticos para arrojar luz sobre los casos de abuso sexual de menores por parte de algunos clérigos". Hizo hincapié en que el informe se centraría en todas las diócesis y órdenes religiosas de Polonia.

(Con información de agencias)

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