El acuerdo de trabajo firmado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), creando el Laboratorio de Microbiología de Suelos e instaurando un sistema de control de calidad de inoculantes, permite que el MGAP y el INIA combinen capacidades y competencias para dar continuidad al sistema de registro y control de calidad de inoculantes producidos y comercializados en Uruguay.
Además, en el marco de este acuerdo, se instala en INIA Las Brujas el Laboratorio de Microbiología de Suelos. La creación de ese laboratorio permitirá que INIA proporcione al MGAP los servicios de análisis de inoculantes, manteniendo el ministerio sus competencias de fiscalización.
Se indicó que la firma del convenio constituye una decisión estratégica para potenciar un área de conocimiento relevante para el uso del suelo y la producción, mediante las complementariedades interinstitucionales entre el MGAP, la Dirección General de Servicios Agrícolas del ministerio y el INIA.
En el Laboratorio de Microbiología de Suelos se lleva a cabo investigación sobre la forma en la que los microorganismos del suelo pueden beneficiar la nutrición de cultivos y forrajeras, haciendo posible sistemas de producción más sustentables.
En un video explicativo divulgado en la conferencia de prensa realizada en la Sala Schwedt del MGAP se explicó que los microorganismos cumplen, entre otros, el rol central de degradar y mineralizar la materia orgánica, aumentando la fertilidad del suelo, mejorando y manteniendo su estructura e incrementando la disponibilidad de nutrientes.
Tienen, además, la capacidad de establecer asociaciones benéficas con las plantas, por ejemplo la que se da entre rizobios y leguminosas, que permiten a éstas fijar nitrógeno del aire.
La fijación biológica de nitrógeno provee cantidades sustanciales de este nutriente a los sistemas de producción y reduce la necesidad de fertilizantes de síntesis.
En una estimación rápida a nivel nacional, cada año las pasturas y la soja inoculadas obtienen de la atmósfera cantidades de nitrógeno equivalentes a más de US$ 500 millones.
En el convenio también se estableció que INIA realice la curaduría de la Colección Nacional de Cepas de Rizobios perteneciente al MGAP y suministre las cepas recomendadas oficialmente a las industrias fabricantes de inoculantes y a otras instituciones.
Este acuerdo de trabajo entre ambas instituciones beneficia la producción nacional porque se continúan asegurando estándares de alta calidad en los inoculantes que utilizan los productores agropecuarios, así como por la posibilidad de generar un nuevo conocimiento científico sobre microorganismos y procesos microbianos que mejoren la nutrición de los cultivos y la sustentabilidad.