Durante años a los usuarios se les dijo que debían tener contraseñas complicadas, que incluyeran números, signos de puntuación, otros símbolos y letras mayúsculas y minúsculas. A pesar de ser difíciles de recordar, se les recomendó que no escribieran sus contraseñas y se los obligó a inventar otras con bastante frecuencia. No obstante, la mayoría de los consejos no se basa realmente en el conocimiento científico.
Contraseñas según la ciencia
Investigación científica recomienda crear claves largas en vez de complicadas