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Cosquillas, besos y abrazos: las polémicas de la guía de educación sexual

El consejero Pablo Caggiani dijo que ANEP está dispuesta a rever los contenidos

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31 de julio de 2017 a las 15:20

El pasado 23 de julio el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) presentó una guía actualizada para tratar la educación sexual en sus centros educativos, en la que recomienda cómo enseñar esos temas desde la teoría y desde la práctica. Sin embargo, algunos de los conceptos y actividades propuestas generaron polémica y Primaria asegura que está abierta a la discusión y a realizar modificaciones.

"La educación sexual tendrá como propósito proporcionar instrumentos adecuados que promuevan en educadores y educandos la reflexión crítica ante las relaciones de género y la sexualidad en general para un disfrute responsable de la misma", cita la guía en referencia a la Ley 18.437 y propone a la escuela como el "ámbito privilegiado" para derribar los estereotipos y creencias sobre la sexualidad el cuerpo y la reproducción. Todo esto, con "información oportuna y científicamente validada".

Pese a ello, desde diferentes ámbitos surgieron críticas acerca de la postura ideológica de la guía. Otros critican además el rol de las instituciones y el de los padres en la enseñanza de estos temas, y las actividades propuestas, que incluyen actividades como cosquillas, masajes y abrazos entre los compañeros de clase.

Consultado por esas críticas, el consejero de Primaria Pablo Caggiani aseguró a Radio Carve que la guía se trabajó en conjunto con Gurises Unidos y con el apoyo de las Naciones Unidas, y que Primaria está dispuesta a dar fundamentos científicos, aunque "no es necesariamente un material definitivo".

"Cada vez que se discute la profundización de derechos de determinados colectivos o tramos de edad, siempre algún ruidito tenemos sobre todo con sectores de pensamiento social más conservador y eso es lo que Primaria está dispuesta a revisar en la medida que aparezcan elementos y fundamentaciones con base científica acerca de cómo mejorar la educación sexual", señaló el consejero de Primaria.

El rol de los padres

"Es importante comunicar a las familias que la educación sexual es un derecho de los niños, niñas y adolescentes, por lo cual los padres, madres y/o referentes familiares no pueden permanecer indiferentes a dicho derecho, aún cuando no coincida con sus valores y creencias", dice la guía con respecto al rol de la familia en la educación sexual. Ante esto, la Iglesia Católica salió al cruce.

El cardenal Daniel Sturla afirmó que el Estado busca imponer una ideología y que ello va en contra del artículo 41 de la Constitución que da a los padres el deber y derecho del cuidado y la educación de sus hijos. Algo que a su entender "es propio de estados totalitarios" pero que "no puede serlo de uno democrático".

En ese sentido, Caggiani afirmó que si bien se reconoce el derecho de los padres vinculado con la enseñanza, "en la Constitución está muy claro que el Estado tiene obligación de garantizar el derecho a la educación", por lo que hay en ese tema una "zona gris con respecto a lo jurídico".

De todos modos se mostró dispuesto a analizar el tema y realizar cambios. "De repente hay algún episodio de la redacción que puede ser mejorado, Primaria en eso no está cerrada, lo que es claro es que tiene que haber educación sexual", dijo.

Los juegos y la proximidad

Uno de los temas qué más generó discusión en torno a la Propuesta didáctica para el abordaje de la educación sexual en Educación Inicial y Primaria fue la actividad número 10, denominada Cosquillas, besos y abrazos.

En su columna en el semanario Voces, Hoenir Sarthou critica el "potencial erótico" que podría tener esa actividad para los niños, en tanto propone formar parejas, hacerse masajes en los hombros, espalda, brazos y manos para sentir "las partes 'blandas' y 'duras' del cuerpo del compañero", además de acariciar el pelo, soplar suavemente las manos y sentir la respiración del otro.

Según la guía, la idea de la actividad es enseñar sobre el derecho a decir sí o no ante el contacto físico y problematizar cuándo al niño le gusta o se siente cómodo al tocar o ser tocado por otras personas.

Sin embargo, el psicólogo y docente Alejandro De Barbieri puso en cuestión el hecho de que al ser menor y el ejercicio estar planteado por un adulto, al niños le puede "resultar difícil decir que no, que no le gusta eso", según escribió en su cuenta de Twitter.

Sin el componente biológico

La postura ideológica con respecto a la educación sexual estuvo también en el centro del debate, ya que en las definiciones se propone, por ejemplo, que la orientación sexual es una construcción social y hay pocas alusiones al componente biológico de la sexualidad.

La orientación sexual "no es una opción de carácter personal que se realice de forma racional ni consciente, sino que es producto de la historia de cada sujeto, de procesos psicosexuales y afectivos por los que haya transitado. Supone un proceso dinámico que puede modificarse y variar con el tiempo", explica el documento.

Además, el texto señala que los roles de género son una construcción social y desde la escuela se puede "incidir" en la "deconstrucción de dichos modelos".

Ante esas críticas, Caggiani explicó que la guía se basa en "determinadas credenciales académicas" y que no es el Consejo sino la investigación "la que las valida". Por tanto, desde el CEIP se busca que la guía "se ajuste al conocimiento científico disponible".



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