El costo del financiamiento de los hogares permanece inmune a la falta de liquidez de corto plazo en los bancos de plaza. En un mes en el cual las tasas interbancarias a un día se dispararon, el costo de los créditos concedidos a las familias no solo se ubicaron en niveles bajos desde una perspectiva histórica, sino además marcaron un nuevo mínimo para el mes de agosto en cinco años.
Según los datos difundidos por el Banco Central (BCU), las tasas de interés de los créditos al consumo en moneda local bajaron de 33,6% en el promedio de los préstamos concedidos en julio, a 33,1% en agosto. Como las tasas de interés presentan cierta estacionalidad –meses del año en los cuales normalmente son más altas (o más bajas) que en el resto de los meses–, se debe comparar con agosto del año pasado para evaluar una tendencia.
En ese sentido, la tasa media del crédito al consumo del último mes se ubicaron muy por debajo del 38% registrado en igual período de 2012. Incluso su nivel actual es el más bajo para ese mes desde el año 2008. De esa manera, la fuerte suba de la tasa interbancaria, que tuvo lugar en agosto, no afectó el costo del crédito al consumo. La tasa a la cual los bancos se prestan dinero a un día en moneda local, registró un salto desde el 4,8% en que promedió julio, a 15,7% en el mes siguiente. En agosto del año pasado, la tasa media de mercado era de 9,2%.
Con fuertes oscilaciones, las tasas se mantienen en niveles medios similares a los de agosto. Ayer cerró en 15,3%, pero en lo que va de setiembre marcó un mínimo de 14% y un máximo de 38%. Eso se debe a que los bancos enfrentan problemas de liquidez: les faltan pesos para cerrar sus balances. Pero esos problemas se concentran en el corto plazo y por eso no afectan el costo del financiamiento, más limitado por el lado de la demanda en una economía que se desacelera, con un nivel de consumo que en el segundo trimestre del año pasó a crecer menos que la actividad en su conjunto.
Eso no quiere decir que la disparada de las tasas a la cual se prestan los bancos no tenga ningún efecto sobre los usuarios del sistema. Al evaluar el premio que pagan las instituciones por los depósitos de sus clientes, sí se observa un cambio en el mes de agosto.
La tasa de interés pasiva del promedio de los depósitos registró un salto de 4,2% a 6,2% en el último mes, la mayor suba mensual desde que en octubre de 2008 se sintió el primer impacto de la crisis financiera estadounidense en el mercado local de crédito.
De todas formas, la suba de las tasas pasivas se concentró en los plazos más cortos, aquellas colocaciones que se realizan a menos de 30 días. La tasa media que pagaron los bancos para esos depósitos en agosto se ubicó en 8%, la más alta desde noviembre de 2008. La tasa de corto plazo supera en 2,4 puntos porcentuales la que pagan las instituciones por colocaciones a plazos de entre seis y 12 meses.