Los banqueros y analistas de Wall Street crearon un ambiente de "euforia" para promover la inversión en Argentina a finales de los años de 1990, lo que les beneficiaba, pero que llevó al país al colapso económico, según denunció ayer The Washington Post.
El diario afirma que los bancos de inversión se embolsaron casi US$ 1.000 millones en tasas por garantizar la colocación de las emisiones de bonos argentinos entre 1991 y 2001.
Además, el sistema de Wall Street para la evaluación del desempeño de los gerentes de fondos mutuos y de pensiones recompensa la inversión en países con la mayor deuda y Argentina fue frecuentemente el número uno durante esa década, por lo que los directores de estos fondos contaban con un incentivo personal en seguir comprando obligaciones de esta nación, según el rotativo.
Varias empresas de Wall Street se beneficiaron enormemente durante esta expansión de la deuda. Sólo con la gestión de bonos del estado Credit Suisse First Boston ganó US$ 161,8 millones , JP Morgan US$ 119,3 millones, y Deutsche Bank US$ 121,8 millones, según datos recogidos por el periódico.
En tanto, el gobierno argentino se acomodó y olvidó que algún día tendría que pagar los préstamos. "Si consigues el dinero tan fácil como lo hacíamos, es muy difícil decir a los políticos, 'no gastes más, sé más prudente´, porque el dinero estaba allí y ellos lo sabían", dijo al diario Rogelio Frigerio, secretario de política económica de Argentina en 1998.
Otros analistas indicaron que su compensación era mayor si sus empresas conseguían contratos con el gobierno, lo que influyó en lo que dijeron en sus informes.
(El Observador)