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Chocolate durante el rodaje del videoclip de Mayonesa

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Crónica de un hit mundial: "Si tuviéramos el método hubiéramos hecho 20 Mayonesa"

Hace más de 20 años se creó una canción que pasaría a la historia de la música uruguaya, aunque nadie se lo esperaba

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17 de septiembre de 2022 a las 05:02

Es una casa indistinta en el centro de Montevideo. Una fachada que parece olvidada, grafiteada sobre el gris y descascarada, que ha servido para criar yuyos sobre la cornisa y entre las grietas que cedieron a la esperanza de la vegetación entre el cemento. Rejas en las ventanas que se salvaron del cemento. Y un rectángulo de chapa en negro sobre blanco que dice Salto 1258. Los niños salen de la escuela, una señora camina apurada mientras habla por teléfono, dos hombres pasan mirando las baldosas del suelo y todos desfilan delante de ella. Nadie la mira. Nadie se imagina que ahí adentro se creó una de las canciones más populares de la historia uruguaya.

Una tarde de julio del 2000, Alejandro Jasa pasó por esa puerta y recorrió el pasillo hasta llegar al estudio, donde lo esperaba Eduardo Britos, que no lo dejó ni sentarse. “Tengo algo para mostrarte”, le dijo, y en ese mismo momento apretó el botón para que la maqueta de la composición empezara a sonar. “Me acuerdo de que estaba con el mate en la mano, con la campera puesta y arranca ‘bate que bate con Chocolate’ –recuerda Jasa, 22 años después, frente a la casa del centro–. Ahí ya me mató. Cuando vino el verso también. Y cuando vino el estribillo no. No me gustó el estribillo”.

Salto 1258, la casa donde crearon el hit

Ahí empezó el trabajo entre los compositores para llegar a la melodía perfecta. Jasa dice que las canciones tienen que tener “orden y desorden” para que gusten. El desorden del verso métricamente le sugería que el estribillo necesitaba una estructura más ordenada, más sencilla.

Salieron a la calle y cruzaron Soriano hacia el Bar Imperial, el lugar que usaron como segunda oficina durante una década. Él y Britos se sentaron en una de las mesas desde las que podían ver si las bandas llegaban al estudio, y pidieron lo de siempre: una muzzarella y dos cortados. Siguieron afinando la idea. Incluyeron murga, candombe y un llamador: “Siempre buscamos que la canción tenga un momento en que la gente quiera cantarla”. Poco antes del amanecer, y un cenicero lleno de colillas de cigarros y varias vueltas de mate después, terminaron la melodía. “Ese día hicimos una de las canciones más importantes de la historia sin saberlo”.
 
El viernes de esa semana tomaron un taxi en la puerta de la misma casa. Subieron con una grabadora Roland sobre las piernas y mientras iban de camino al estudio de Daniel Báez para mezclar Paola, una de las canciones que compusieron para Monterrojo, Britos lo sorprendió con lo que para Jasa es una de las claves de la canción: la palabra.

Alejandro Jasa


 
"Un tatuaje en la espalda, negra la minifalda, zapatos y el top –Eduardo Britos empezó a recitar de memoria e iba corrigiendo sobre sus mismas palabras– Misteriosa va bailando. No: ella bailaba. Yo la estaba mirando desde que llegó". Venía bien, Jasa imaginaba y se dejaba llevar por la historia de seducción y danza de una pareja desconocida hasta que llega el "Ma-yo-ne-sa. Ella me bate como haciendo mayonesa". Lo agarró de sorpresa y soltó una carcajada en el taxi. "¿De qué te reís?".

“No me lo esperaba –dice ahora el compositor–. La canción es eso. Cualquiera que lo está escuchando dice 'es una pavada esa letra'. A veces las cosas simples son las que más llegan. Eduardo era capaz de hacer letras simples y letras con otro nivel de dificultad o de entendimiento. Nosotros sabíamos que nuestra música era para la gente común. El ejemplo que me dio siempre me quedó: le tiene que gustar al gerente de un banco, al que vende garrapiñada, al que surte nafta y a la maestra de escuela. Si le gusta a ellos, la canción va a ser un éxito. Y fue eso: una canción sencilla que debemos reconocer que nunca nos imaginamos que iba a llegar a donde llegó. Jamás”.

Mayonesa se convirtió en la canción más rentable de la historia uruguaya. Es la que más recaudó en la historia de la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu) y ha recibido en total regalías desde 40 países.

El reinado del pop latino

A comienzos del siglo, las radios se rindieron a la seducción de un nuevo género. Antes de que los efectos de la crisis económica terminaran de hacer mella en el sentir popular y la música reaccionara con una dosis de rock, fue el reinado del pop latino.

“Al final de los 90 había una incertidumbre con lo que iba a pasar con la música tropical. Había empezado a decaer el interés por la música. Había un vacío”, recuerda Jasa sentado en la misma mesa del bar que aquella noche. Los bailes tenían menos gente en las pistas y las megadiscos estaban quedando grandes. “La cosa estaba rara”, dice.

Pero Fabián “Fata” Delgado cambió el juego. “Gente a la que no le interesaba la tropical empezó a sentir que esta música estaba buena. Ahí nos tiramos con Eduardo a la piscina de ese proyecto. El Fata da el puntapié del partido y nosotros seguimos atrás, buscando una identidad nuestra para que fuera algo distinto”.

Influenciados por la música anglo y americana de los 70 y los 80, Britos y Jasa encontraron una identidad propia: “¿Qué hicimos? Lo que sabíamos: pusimos las armonías pop dentro de la Tropical”. La primera canción que grabaron con este cambio en mente fue Arriba Malena y fue un éxito. “Ya no era el ritmo de salsa, de la típica guaracha, de la plena danza, sino que era más como una plena con el bombo fuerte y dale. Algo bien comercial, música como discotequera”. Así encontraron un nicho en la industria.

Eduardo Britos y Alejandro Jasa, compositores de Mayonesa

Chocolate, Monterrojo y Nietos del Futuro fueron tres bandas que reinaron en aquella época. Bandas emparentadas por la producción de Juan Carlos “Colorado” Cáceres y la composición de la dupla en Salto 1258. “En el año 99 empieza a sonar esto, y desde el 2000 al 2002 fue una ametralladora de canciones, un bombardeo, de parte nuestra y de todos los productores de Uruguay, haciendo pop latino”. Arriba Malena, Aguanta corazón, Bailadora, Uka Shaka, Lucerito, Paola, Nathael, Te quiero hasta morir, Gelatina, Con la misma moneda, son algunas de las canciones de Jasa y Britos.

Mayonesa fue una más desde el comienzo, hasta que tomó otro carácter. “Nace como una de las tantas canciones que teníamos que hacer. Andábamos con un entusiasmo bárbaro porque habíamos encontrado la forma de hacer canciones propias y poder dárselas a las bandas que producíamos y poder generar trabajo. Poder ganar sobre eso todos, porque esta es una industria muy grande”.

Bate que bate: la voz de un éxito

Carlos “Charly” Sosa quería ser futbolista. “Hay que creer en el destino. Hay ciertas señales que a veces aparecen, uno no las espera pero te están marcando un camino que te puede cambiar la vida”, reconoce ahora en diálogo con El Observador.

La primera señal le llegó en la ducha. “¿Quién está cantando?”, escuchó desde el baño de la Caja Bancaria mientras cantaba un bolero de Luis Miguel. El que preguntaba era Rafael Antognazza, que estaba preparando el regreso de la Antimurga BCG en 1994. Llevó un largo trabajo de convencimiento pero fue. “Fui al casting poco menos que obligado, con una vergüenza gigante porque en realidad no me sentía preparado, pero ese mismo día quedé. Increíblemente pasé de ser un futuro jugador de fútbol a convertirme en un integrante de la Antimurga BCG”.

La segunda señal la tuvo en el tablado del Liverpool. Después de bajar del escenario se le acercó un utilero de Karibe con K, que cerraba el espectáculo esa noche, y le dice que Eduardo Rivero quería verlo. “Era el director en ese momento de Karibe con K, que era la orquesta número uno de la música tropical, y me habló para ir un grupo que se llamaba Imágenes”. Sosa había llegado así al equivalente a una cantera inagotable de la música tropical. Pero poco tiempo duró. Durante una entrevista en Radio en Cx42, Yesty “Sabor” Prieto que lo invitó a acompañarlo en NG La Banda.

La tercera señal se hizo esperar cinco años, cuando obtuvo el pase a Chocolate. “Vine para Chocolate en el año 1999 y en el 2000 grabé la canción Mayonesa y obviamente me cambió la vida. Pasé de ser un artista local a un artista internacional, y pasé a estar más arriba de un avión que en mi propia casa. Siendo el más optimista del grupo, ni cerca estuve de imaginarme todo lo que se iba a vivir”.

Charly Sosa

La canción fue hecha a medida para la banda, pero cuando la terminaron tuvieron que elegir quién la cantaría. Eduardo Britos quería que la cantara Douglas Castillo, que ya había grabado Arriba Malena y había tenido éxito. “Yo le dije que lo tenía que cantar Charly. Fue una intuición", recuerda Jasa, que era el road manager de la banda. “Hay que patear el último penal. Bueno, que lo patee Charly Sosa”.

Al día de hoy Sosa no puede ni tratar de adivinar la cantidad de veces que la cantó. Una noche en España fueron cuatro veces en el mismo show, y tres seguidas, a pedido del público.

Es lógico pensar que cualquiera se puede aburrir de cantar lo mismo incontables veces. ¿Nunca se cansa? “Una vez hice el comentario de que estaba cansado de cantar Mayonesa. Pero no me cansa, porque me abrió las puertas del mundo, la amo con todo mi corazón; pero obviamente te satura y también te limita un poco porque te pone la vara muy alta”.

Le hizo la misma pregunta a Los del Río. “Maestro, mucho gusto de conocerlo, ¿no se cansan de cantar la Macarena?", preguntó. "¿Y vos te cansas de cantar la Mayonesa? Hay artistas que trabajan toda su vida y nunca logran un hit mundial. Nunca te canses de cantar una canción que se ha convertido en un hit porque le estás faltando el respeto a todos esos artistas que han peleado durante años y no lo han logrado", le respondieron. “De ahí en adelante no lo dije más”, dice entre risas.

Apunte al margen sobre Charly Sosa: no le gusta la mayonesa.

El efecto Tinelli y la apertura internacional

La canción ya sonaba en las radios hacía unos 60 días cuando una noche estaban los compositores cenando en el mismo bar en el que la pensaron. Estaba la televisión prendida con uno de los programas más vistos de la época: VideoMatch

“De repente siento la canción y no había celulares ni nada. Estaba en la televisión sonando. Eduardo era medio sordo y no escuchaba. Le digo: 'Mirá, está sonando Mayonesa'. Y me dice, 'no, ¿estás seguro?'. Me levanto, me arrimo a la tele y era tal cual: estaba pasando Tinelli la canción de fondo como como de cortina. Y bueno, a los dos meses fue la banda a tocar en vivo", recuerda Jasa.
 
Charly también lo recuerda claramente como un momento de quiebre. “Había terminado de ensayar en la productora, iba en bicicleta para mi casa y yo tenía aquel momento un StarTAC que me colgaba en la cintura. Me suena el teléfono, paré la bicicleta y atendí: era el manager. Y me dice 'andá a tu casa, aprontá la ropa que hoy de noche estamos en lo de Marcelo Tinelli'”.

A partir de que fueron invitados al programa con más llegada a la audiencia el continente lo que vino fue un camino de asenso rápido, vertiginoso y sorprendente: "Cuando salimos a la calle en Argentina nos dimos cuenta de que éramos ídolos, éramos unas estrellas de rock", dice Sosa. La canción se catapultó para toda Latinoamérica y de allí pasó a sonar en Europa.

Chocolate

Pero no era solo Chocolate, ni Mayonesa. El reinado del pop latino expandió el género uruguayo en América. “Ibas a Bolivia, prendías la radio y parecía una radio uruguaya: Mayonesa, Chocolate, los Nietos del Futuro, Monte Rojo, Bola 8, La Auténtica. Sonábamos todo el día en Chile, en Bolivia, en Perú. Sonaban todas las canciones como si fuera Uruguay”, recuerda el vocalista.

“Habíamos copado toda Sudamérica con un movimiento que fue realmente increíble y creo que nos agarró a todos muy inmaduros. Si nos hubiese agarrado a todos más maduros creo que podríamos haber hecho durar más el tiempo y podríamos haber conseguido más cosas. A mí, por ejemplo, me ayudó muchísimo para forjarme como artista”, considera Sosa, que cuando se lanzó la canción tenía 27 años.

Los Backstreet Boys Latinos 

“La música tropical estaba considerada mala palabra”, dice Sosa e ilustra el prejuicio de clase que predominaba en aquel Uruguay vinculado a la música. El pop latino también fue parte de una estrategia para cruzar preconceptos y entrar en las fiestas de más alto perfil en el país. “En aquel momento se decía pop latino para darle como un toque más cool y no tan 'terraja'. Decir que era tropical era terraja y el pop latino era como 20 años después se dijo la 'cumbia cheta'", explica Jasa.

"En Chile nos decían los Backstreet Boys latinos. El formato en ese momento que estaba de moda en el mundo, captábamos una audiencia joven y teníamos esa estética: cómo nos habían lookeado, cómo nos vestíamos con ropa justita, la forma de bailar", comenta el vocalista.

La estética boy-band, las armonías y las coreografías eran una parte fundamental en las formaciones de los 2000. Una noche fueron a tocar a Villa Soriano, en San José, en un local lleno de puerta a puerta. Mayonesa recién había empezado a sonar pero desde la barra del boliche Alejandro Jasa ve cómo, estribillo a estribillo, mueve a la gente. Y ve cómo un grupo de cuatro mujeres termina haciendo el característico paso de la coreografía: un movimiento circular con las manos. Como batiendo. Sale del baile y llama a Jorge "Coco" Echagüe, integrante de Nietos del Futuro y el coreógrafo de las bandas, e incorporaron el movimiento a la rutina oficial.

Sosa mira ahora el video de Mayonesa, grabado durante tres días en la discoteca Black, en los que cuentan la historia de una pareja que se conoce en un boliche en el que hay gauchos y chinas, además de la participación de La Reina de la Teja y Yambo Kenia. Cuenta que él tenía que ser el protagonista pero estaba tomando demasiada notoriedad en el quinteto. Canta, baila en la silla y recuerda que lo hicieron a pedido de MTV Latino para llevarlos al número uno en el ranking. "Lo miro y me sigue gustando".

La receta de la Mayonesa

Mayonesa fue un éxito inesperado. Un tema grabado en un pequeño estudio, con pocos recursos, con las voces de los productores musicales en los arreglos de murga. Son líneas melódicas que pasaron a la historia.

"Era una buena canción con una buena letra, una buena coreo, una banda que estaba sonando, una buena producción atrás ; pero qué iba a pasar con esa canción no lo sabíamos. Yo no lo sabía", dice Jasa. Sigue siendo un misterio para él: "Si tuviéramos el método hubiéramos hecho 20 Mayonesa"

Chocolate

Para Sosa es una canción "fresca" que le ha abierto las puertas del mundo y le permite codearse con artistas internacionales que cantan su canción. "Entre la coreografía, lo que yo le puse con la voz, ellos que la compusieron, las horas que le metimos en el estudio, la fusión de de los ritmos. Eso es la canción".  Puede hacer estimaciones, suposiciones y deducciones sobre por qué Mayonesa se convirtió en un éxito. Pero no hay una fórmula para crear un hit. 

Este hit en particular fue hecho en una casa del centro Montevideo por unos jóvenes uruguayos que soñaban con hacer canciones que cantaran todos. Canciones populares. Canciones que siguen sonando más de 20 años después.

*Esta nota es parte de la primera temporada de Una que cantemos todos, un ciclo que pretende descubrir la historia detrás de algunas de las canciones más populares del cancionero uruguayo.

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