Salvador Cabañas lo tuvo todo. Casa en Acapulco y Cancún. Sueldo millonario. La bendición de los hinchas de América de México y la selección paraguaya. Esposa e hijos. Hasta que el 25 de enero de 2010, en un local bailable, recibió un tiro en la cabeza. Pudo salvar su vida de milagro. Pero perdió todo lo que tenía. Y ahora trabaja como panadero para seguir adelante.
Cuatro años después del balazo, Salvador Cabañas lo perdió todo
Después del atentando que casi le cuesta la vida, Salvador Cabañas trabaja en una panadería para poder sobrevivir; dice que su ex mujer y sus abogados le quitaron todo lo que tenía