La cumbre eurolatinoamericana no generó sorpresas en el sector que más interesa a los líderes, el comercial: la UE logró postergar el inicio de un acuerdo de libre comercio con Centroamérica y los países andinos, ratificó su deseo de avanzar en la ronda de Doha y de concluir las negociaciones con el Mercosur en octubre.
Los mandatarios de América Latina, el Caribe y la UE se limitaron así a saludar la decisión de la UE y las regiones de Centroamérica y la Comunidad Andina de abrir un proceso que ha de conducir a acuerdos de asociación, incluyendo acuerdos de libre comercio.
Los europeos lograron además incluir la mención en la declaración de que "cualquier futuro acuerdo de libre comercio se realizará construyendo sobre los resultados del Programa de Trabajo de Doha".
El asesor general de la cancillería de Nicaragua, Ariel Graneda, admitió que el consenso alcanzado "no recoge todas las expectativas" de Centroamérica y la región andina, y que habrían preferido evitar la mención al avance de la ronda de Doha de liberalización comercial.
Según el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, en comparación con la cumbre anterior entre la UE y América Latina, celebrada en 2002 en Madrid, este es "un paso adelante muy significativo".
En cuanto al Mercosur, los jefes de Estado celebraron el avance de las negociaciones para un Acuerdo de Asociación Intrarregional entre el bloque sudamericano y la UE, aunque fuera de la declaración los delegados siguieron exigiéndose mutuamente más apertura comercial.
Llegar a ese escueto párrafo implicó una "dura negociación", dijo Rafael Bielsa, canciller de Argentina, país que tiene la presidencia pro tempore del bloque.
También el europeo Lamy confía que en los cinco meses que restan de negociación se puede "ir más lejos".
Francia es el más reticente a la idea de un acuerdo con el Mercosur antes de que terminen las negociaciones de la ronda de Doha.
Aunque la declaración sostiene que es necesario garantizar beneficios para todos los países, en particular las naciones en desarrollo, en el marco de las negociaciones de la OMC, según el canciller argentino una propuesta de su país para incluir la importancia del acceso efectivo a lo mercados de los países altamente endeudados no fue aceptada por los europeos.
(AFP)