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Debutó Zíngaros, reavivó amores y odios en el parodismo, y se plantea la duda: ¿puede ganar este año?

El conjunto liderado por Ariel "Pinocho" Sosa estrenó las parodias El Padrino y Colombina en un show fastuoso que generó elogios encendidos y duras críticas

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11 de febrero de 2019 a las 18:50

Zíngaros, uno de los conjuntos más populares del carnaval uruguayo, de ese puñado de elencos capaz por sí solo de llenar las más de 4.000 localidades del Teatro de Verano y dejar a muchos fanáticos viendo el cartel de entradas agotadas delante de las boleterías del escenario del Parque Rodó, volvió a debutar en un Concurso Oficial de Agrupaciones de Carnaval y, en ese marco, su show de 2019 generó un mar de opiniones encontradas (lo que no es otra cosa que la confirmación de un clásico).

En ese mar se fueron sucediendo, en los pasillos del Ramón Collazo y en las redes sociales, elogios encendidos y cuestionamientos intensos. Y más allá de la solidez de los argumentos de unos y otros, lo que se confirmó es que Zíngaros, como se dice en la jerga carnavalera, siempre genera ruido, siempre da que hablar.

Eso, por otra parte, es apuntalado por la figura del director del elenco, Ariel "Pinocho Sosa", quien en otras ocasiones se ha visto involucrado en diferentes polémicas, la última de ellas aún vigente: un fuerte diferendo por manejos económicos con la directiva de Daecpu (la gremial que nuclea a los directores de conjuntos carnavaleros, que preside Enrique Espert), particularmente con el gerente general de la institución (José Morgade), que ha determinado que la gremial carnavalera le suspenda sus derechos como socio por tres años, lo que no le impide desempeñarse como carnavalero.

Con esa situación bromeó varias veces Luis Alberto Carballo, principal actor del elenco, en el debut de Zíngaros en el concurso. También lo hizo el propio Sosa, quien al cabo de la primera parodia sorprendió pidiendo el cierre del telón y reclamando la presencia a su lado del delegado de Daecpu. Pero cuando todo el mundo esperaba algún reclamo relacionado con el diferendo o algún imprevisto técnico, en un momento de gran expectativa en las plateas, terminó riéndose del público por esa tensión que había generado y siguió con el show explicando que había mandado a cerrar el telón para recrear una estrategia clásica en carnavales de otros tiempos. 

Este año el conjunto liderado por Sosa, actual defensor del título de campeón en el parodismo tras la consagración en 2018, apuesta a dos parodias muy diferentes: El Padrino y Colombina. El hilo conductor lo lleva el propio Sosa, plantado permanentemente en la platea, entre el público, donde se mueve como pez en el agua.

Antes y después de las parodias, en la presentación y en la retirada, el espectáculo es de un nivel deslumbrante.

Hay rubros en los que la performance es hasta inmejorable: el vestuario majestuoso de Mónica Suárez y Betty Hernández; lo coreográfico (Naomi Kroenberg); y especialmente la escenografía, realmente impactante, creada por José Dorta, que recrea un tablado típico de mediados del siglo pasado.

También es un punto muy alto el aporte de las voces de los solistas (Mariana Sayas, Luis "Canario" Pereyra y Denis Elías, por ejemplo), con un coro de alto valor, arreglado por Martín Souza.

Sin dudas, hay varios rubros de calificación en los que Zíngaros debe haber cosechado notas altísimas.

No obstante, en las parodias es donde se aprecia una performance que no adquiere el brillo de todo lo anterior.

El mayor protagonismo lo tienen Carballo y Ledys "Panchito" Araújo. Ambos, especialmente Carballo (que para este año pasó de Los Muchachos a Zíngaros, que es como en fútbol ir de Nacional a Peñarol, o viceversa), han tenido exhibiciones mejores en otros años. Claro que no todo depende de sus interpretaciones. Los textos fueron creados por Fabricio Speranza y Maximiliano Orta y no son, precisamente, el punto fuerte de Zíngaros. Este año se han visto algunas creaciones en la categoría de mejor nivel (obvio, todo es subjetivo), pero tampoco se trata de parodias que no entretengan o no dejen su mensaje.

Todo eso, además, en el marco de un desafío mayúsculo que asumió el equipo creativo del conjunto: utilizar poco más de 20 minutos para parodiar el filme El Padrino y el mismo tiempo para, en una innovación, parodiar una canción de Jaime Roos, una pieza de poquitos minutos.

Un detalle novedoso en este elenco de parodistas lo constituyó el debut de Rosina Benenati, pareja de Carballo, con una participación destacada en la parodia inicial actuando como la esposa de Vito Corleone (interpretado por Carballo) y lo repite en el cierre de la segunda parodia, cuando el conductor del programa Algo Contigo (Canal 4) interpreta al murguista que busca seducir a la joven seguidora de la murga, Colombina, interpretada justamente por Benenati.

Conviene recordar, pues seguramente incidió, la baja que hubo a último momento en este plantel, horas antes del inicio del concurso: el actor Pablo Cánepa quedó desvinculado por motivos artísticos y tenía un rol relevante, especialmente en la segunda parodia (Colombina).

Zíngaros, en la categoría parodistas, fue el mejor espectáculo para el jurado que, presidido por el periodista Fabián Cardozo, emitió el fallo en el concurso del Desfile Inaugural del Carnaval de 2019 realizado por la avenida 18 de Julio.

No es un show perfecto, sí es muy competitivo. Como el resto de los elencos del parodismo, Zíngaros tiene por delante una segunda instancia en la rueda de ajuste y seguramente una tercera porque el espectáculo tiene sobrado nivel como para acceder a la liguilla y volver a pelear por la corona.

La palabra para ver hasta dónde llegará en la tabla del puntaje acumulado la tiene el jurado que preside Ramiro Pallares y en ese sentido, cambio reglamentario mediante (volvieron los coeficientes para calificar), es una incógnita qué sucederá este año. ¿Incidirá más la fastuosidad de la puesta en escena de Zíngaros y todo su brillo? ¿Incidirá más disponer de piezas de elevado valor paródico?

En un año en el que es particularmente complicado aventurar cómo accionará cada jurado, todo puede suceder y el primer filtro se obtendrá cuando concluya la rueda inicial y se observe qué parodistas siguen en carrera. Lo que está claro es que Zíngaros, con una performance de buen nivel, tiene buenas chances. Qué en los tablados reina siendo el elenco más contratado entre los parodistas y solo superado por la murga Agarrate Catalina entre los 44 que concursan.

Zíngaros seguirá creando mares de elogios y cuestionamentos. Sucederá si gana, como el año pasado, o si queda fuera de carrera y eliminado de la liguilla (hay siete parodistas y a esa etapa definitoria clasifican los cuatro mejores), cosa que ha sucedido no hace tanto, pero parece muy improbable este año.

En búsqueda del décimo título
Creado en 1995, con nueve títulos de campeón en su palmarés y solo superado en la historia por los tradicionales Gaby’s (con 13), Zíngaros sigue generando espectáculos que enamoran a sus fanáticos, esos que nada cuestionan y todo elogian, pero que a la vez son observados con lupa por el resto, más atentos a buscarle las patas a la sota a este conjunto que a hacerlo con otros.
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