Rugby > RUGBY

Defendiendo con los dientes y sufriendo hasta el final, Peñarol Rugby consiguió una victoria trascendente

Le ganó 26-22 a Selknam de Chile y se mantiene invicto en la Superliga Americana, un triunfo clave tras dos derrotas ante los chilenos en los últimos meses

Manuel Ardao, la figura del partido

Tiempo de lectura: -'

30 de marzo de 2021 a las 18:57

Tal como se esperaba, fue una batalla física durísima. Y al final, en base a la defensa, Peñarol Rugby consiguió su cuarta victoria en la Superliga Americana de Rugby por 26-22 ante el local Selknam. Era, seguramente, el rival más importante, más incluso que el favorito Jaguares. Porque tras la derrota en el único partido de 2020, y tras otra ante Chile en el Sudamericano con Uruguay, el plantel tenía sed de revancha, y de un triunfo a partir del cual potenciarse.

No un partido lindo en el juego, ni siquiera bueno, quizás. Pero era la tarde para ganar. El line tuvo altibajos casi toda la tarde, el scrum sufrió en el primer tiempo, los penales fueron varios, y muchos de ellos en lugares y momentos comprometedores. Pero también el equipo mostró mucha actitud en el contacto, pescas en momentos clave, y gran aprovechamiento de las pocas pelotas que fluyeron en ataque. Así logró estar siempre arriba en el tanteador, pese a que sufrió mucho en el cierre cuando el rival se le puso a cuatro puntos.

El arranque no podría haber sido mejor, porque a los 4 Peñarol ya ganaba con try de Ardao convertido por Roger: Civetta consiguió la pelota en la cola del line, miró lo que tenía enfrente, que era poco, atacó y jugó con el otro ala, que terminó siendo la figura del partido por lo hecho en ataque y en defensa. Chile respondió casi enseguida, luego de un penal por tackle alto de Vilaseca, maul, mucho agrupamiento de defensores cerca de la formación y try por afuera.

Ese primer tiempo mostró dos facetas: un equipo que, cuando obtenía limpio en el line, tenía envión y ganaba el contacto ofensivo, lo que le daba buenas herramientas en campo rival. Si bien no pudo sumar otro try, el pie de Roger volvió a ser clave para transformar dos penales en seis puntos. 

El capitán Vilaseca superando la marca

Pero el equipo también desperdició chances desde la hilera, el scrum siempre fue desprolijo por la presión de Selknam (que así y todo cometió tres penales por derrumbes de su pilar izquierdo). Eso, sumado a la indisciplina, le dio varias chances a los chilenos, pero allí volvió a aparecer la defensa, y también los errores chilenos, en disciplina y en algún penal que se fue por el fondo.

Como se esperaba, los dos apostaron mucho al kick de sus 9 y 10 para sacarse la presión, y el pie de Roger volvió a ser clave para ganar ese duelo, otra herramienta para irse al descanso 13-5.

El segundo tiempo mostró´ más o menos el mismo panorama, aunque con un Peñarol más firme en el scrum pero más errático en el line. Otro penal -salido de una jugada de line obtenido, cuando no- trajo el 16-5, y un poco más de tranquilidad.

La defensa apareció en el momento justo

Pero este nuevo Chile de la era Lemoine no se rinde. Nunca. Y lo fue a buscar. Sin grandes argumentos -Peñarol tampoco los tuvo- jugó un buen rato en campo aurinegro y terminó llegando a otro try por afuera en una jugada nacida de un scrum que fue de lado a lado del touch y encontró una falla de Roger que salió a cortar un pase y quedó desacomodado.

Peñarol encontró puntos en seguida, en la salida, por el tercer penal forzado por Ardao en el ruck, una máquina de pescar. Y el 19-15 se transformó en 26-15 unos pocos minutos después, después de un excelente kick al espacio de Roger, que encontrará  Silva con espacios para correr y dos fases después a Ardao (¿alguna duda que fue la figura del partido?) para apoyar.

El segundo try de Ardao

Selknam, que no se dio por vencido, quemó todas las naves con el jeugo corto, consiguió un try de maul a los 77' y supo arrinconar a un Peñarol que en esos instantes finales se sacó demasiado el juego de encima con el pie en lugar de guardarla, pero tampoco presionó bien para evitar que el rival ganara metros. Al final, una larga defensa de varias fases trajo la pelota trabada en el maul, y la victoria final. Dura, trabajada, acorde a la nueva realidad sudamericana, donde las distancias se acortan al menos cuando Uruguay no tiene a sus repatriados de Europa. Para esta Slar era vital ganar, como fuera, porque son esos triunfos que afianzan identidades. Y se ganó.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...