Ese cisma terminó en octubre de 1925, cuando intervino nada menos que el presidente de la República, José Serrato con el famoso “Laudo Serrato” y así culminó el litigio. Peñarol volvería a la AUF, y sus futbolistas podrían jugar en la selección, algo que no pudieron hacer, por ejemplo, en la primera estrella lograda por la celeste en los Juegos Olímpicos de Colombes 1924, cuando también se obtuvo, además del oro, el primer Mundial de la historia. Años después, en 1930, también se ganaría la primera Copa del Mundo, jugada en Montevideo.
Para lo que fue la reunificación del fútbol uruguayo, se jugó un clásico pocos días después de aceptado el Laudo Serrato: el 8 de noviembre de 1925. No fue un clásico más, sino que después de tres años, los dos rivales históricos volverían a verse cara a cara.
Además, fue el único clásico de la historia en el que hubo tres trofeos en juego: la Copa Imparcial (donada por el Diario Imparcial), la Copa Florence –también conocida como Copa Alonso– y la Copa Círculo de la Prensa.
Foto: Leonardo Carreño.
La copa reencontrada y restaurada, que vuelve a ser exhibida
Esta última era la única que faltaba exponer y fue encontrada en las últimas semanas por historiadores de Peñarol luego de 98 años, en el depósito y por primera vez se expondrá al público a partir de este domingo cuando vuelva a abrir el Museo de Peñarol luego de algunas obras llevadas a cabo. Desde hace 23 años que se exponían las otras dos, pero faltaba esta última.
“Las Comisiones del Museo y la de Historia de Peñarol, seguimos trabajando y pudimos encontrar ese trofeo que es muy valorado por su importancia y lo restauramos”, comentó a Referí, Eduardo Cicala, historiador aurinegro e integrante de dichas comisiones.
A ese partido que se disputó en el Gran Parque Central, no solo concurrió el presidente de la República, José Serrato, sino que a su lado estuvieron Luis Alberto de Herrera, presidente del Consejo Nacional de Administración, Héctor Rivadavia Gómez, el uruguayo que tuvo la idea de fundar la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y Atilio Narancio, entonces, presidente de la AUF, y quien años después sería dos veces presidente de los tricolores.
El presidente de la República, José Serrato, Héctor Rivadavia Gómez y Luis Alberto de Herrera, en el Palco Oficial del Gran Parque Central en el clásico que Peñarol le ganó 1-0 a Nacional en 1925
Nacional era tricampeón uruguayo de la AUF –sin Peñarol en el torneo–, y en cuyas filas militaban campeones olímpicos, contra el Peñarol de la Federación, de José Piendibene, su gran estrella.
El Gran Parque Central lució repleto. Entonces tenía un aforo de 30 mil personas, las que estaban ávidas de volver a ver el partido con más historia del fútbol uruguayo.
Fue, a su vez, el primer clásico transmitido por radio de la historia en Uruguay. Si bien las transmisiones de partidos comenzaron en la Copa América de 1922 en Brasil a través de Claudio Sapelli, este encuentro lo transmitió Emilio Elena gerente de radio General Electric, para dicha emisora. Para ello, colocó una antena en la azotea del colegio Crandon. Como era habitual en esa época, se distribuyó un esquema con los sectores de la cancha como referencia para que el oyente supiera en dónde estaba el balón.
La antena en la azotea del Instituto Crandon para la primera transmisión radial de un clásico, que fue el que Peñarol le ganó 1-0 a Nacional en 1925
El diario El Plata reflejaba que si bien se habían agotado las entradas, los revendedores se hicieron su día vendiendo boletos de plateas a $ 4.
Peñarol ganó 1-0 con un gol de Pascual Ruotta luego de que Ramón Buceta tocara la pelota con la mano y el árbitro Domingo Lombardi –quien cinco años después, dirigiría en la Copa del Mundo de 1930–, pitó la pena máxima.
Foto: Leonardo Carreño.
El detalle de lo que dice la Copa del Círculo de la Prensa
Nacional contaba con cuatro campeones olímpicos del año anterior: Alfredo Zibechi, Santos Urdinarán, Ángel Romano y Héctor Scarone, y también jugaron Héctor “Manco” Castro, quien sería campeón olímpico y del mundo en 1928 y 1930, y Emilio Recoba, que también ganó la Copa del Mundo en 1930.
Los tricolores formaron con Máximo Maturel (no estuvo a la orden Andrés Mazali); Ramón Buceta y Emilio Recoba; Alfredo Zibechi, Pascual Bonchiani y José Vanzino; Santos Urdinarán, Ángel Romano, Héctor Scarone, Héctor Castro y Bernardo Elizalde.
Una revista partidaria de Peñarol informaba de aquel triunfo clásico ante Nacional de 1925
Peñarol jugó con Juan Legnazzi; José Benincasa y Denis D’Agosto; Pascual Ruotta, Gideón Silva y Héctor Ferrando; Juan Pedro Arremond, Arturo Suffioti, José Piendibene, Peregrino Anselmo y Antonio Campolo. Anselmo sería campeón del mundo en 1930.
El casi de Suffioti es curioso, ya que venía de jugar con Nacional en la espectacular gira de ese año por Europa y jugó por Peñarol. Ya antes había defendido a los colores del Peñarol del Plata, otro club, en la FUF.
El clásico, como suele ocurrir, no tuvo nada de amistoso. En el partido hubo un altercado y golpe de puño con un jugador de Nacional, Bonchiani. El árbitro lo expulsó, pero por el bien del espectáculo, rectificó su decisión y el público aplaudió, por lo que siguió en cancha.
La revista Mundo Uruguayo publicó muchas fotos del clásico que Peñarol le ganó 1-0 a Nacional en 1925
A su vez, a Piendibene, la estrella de Peñarol, le rompieron el short, por lo que debió salir para ponerse otro.
“Al terminar la disputa, presenciada desde el Palco Oficial por lo más selecto de nuestro mundo social y deportivo, una exclamación estrepitosa saludó a los vencedores, que fueron vitoreados y alzados en andas en el glorioso field, teatro de extraordinarias hazañas, realizadas por los viejos carboneros de Peñarol, por los criollos de Nacional, por los seleccionados celestes y por grandes equipos extranjeros”, comentaba entonces una revista partidaria.
Uno de los títulos del diario El Plata sobre el clásico que Peñarol derrotó a Nacional 1-0 en 1925 en la reunificación del fútbol uruguayo luego del cisma
La prestigiosa revista argentina “Caras y Caretas”, también se hizo eco del regreso del clásico del fútbol uruguayo: “Peñarol, el decano de los teams de football del Uruguay, que en su reciente encuentro con el team Nacional salió vencedor por 1 a 0”.
El diario El Plata le dio muchas páginas de cobertura al clásico de 1925 que Peñarol derrotó 1-0 a Nacional
Las tres copas, no se entregaron en el césped del Gran Parque Central. Las mismas se le dieron a los futbolistas en el Teatro Solís.
La molestia de la prensa con el Parque
En lo que fue aquel retorno del clásico a un escenario emblemático como el Gran Parque Central, no deja de sorprender lo que se escribió luego del mismo en el diario El Plata.
“No hay”, se titula una columna al otro día, que expresa: “Los cronistas han pagado una vez más el pato. Se le destinó ayer todo un gallinero, donde amén de pasar indecibles penurias, por falta de estrategia, carecieron hasta de la más simple comodidad para llenar sus funciones”. Y prosigue con fuertes comentarios en contra de los dirigentes tricolores de entonces.
La columna del diario El Plata disconforme con el Gran Parque Central por cómo trabajó la prensa en el clásico que Peñarol le ganó 1-0 a Nacional en 1925
Peñarol celebró aquella jornada y obtuvo tres copas por ganar un clásico, algo que nunca se repitió.
En el museo aurinegro, que reabre este domingo, se podrá ver esa nueva copa. El horario es de 10 a 15 y la entrada tiene un costo de $ 100 y $ 50 para socios, y menores de 10 años ingresan gratis.