Los colorados todavía no terminan de acomodarse tras los reveses electorales a los que se vieron sometidos en el último año y las reacciones de sus dirigentes oscilaron en las últimas horas desde el silencio absoluto hasta el reclamo de una profunda autocrítica que dé vuelta la pisada de la añeja colectividad.
"Estamos todos muy golpeados por los resultados electorales. Muy golpeados. Pero tenemos que tratar de juntarnos para replantearnos una cantidad de cosas. Ahora no podemos pegarnos unos a otros. Lo que se impone, cuando las cosas estén más calmas, es una autocrítica profunda", dijo a El Observador el senador del sector Propuesta Batllista, José Amorín.
Por su parte, el líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, prefirió el silencio ante los resultados de la gestión de Germán Coutihno, quien fuera su compañero de fórmula presidencial, y que legó a la intendencia de
Salto un déficit que incluye hasta las termas de Daymán y Arapey, y que ha dejado a los empleados municipales sin su salario mensual. El propio
Coutinho, consultado por El Observador acerca de si sus acciones afectarán a todo el Partido Colorado, amagó a asumir sus errores pero luego diluyó la respuesta.
"En todo caso los costos políticos son míos, no del Partido. Si hay que asumir responsabilidades y costos es un tema de los que estamos buscando la salida. Tengo que colaborar en todo lo que pueda para ayudar al nuevo intendente y ayudar a Salto. No es la hora de medir costos políticos", declaró.
Por su parte, Amorín dijo que en el Partido Colorado se impone una autocrítica que abarque el período electoral desde octubre pasado.
"Tiene que ser un autocrítica profunda en la que se analice la muy mala elección que tuvimos en las nacionales y las distintas realidades que se dieron en los comicios municipales. Si no podemos hacerlo todos juntos, tendrán que hacerlo los sectores", afirmó.
Amorín dijo que el caso de Salto debe estar incluido en esa autocrítica general. "Tenemos que saber más acerca de lo que ocurrió en Salto. Allí había un candidato que tenía una muy fuerte opinión a favor y que votó bien pese a perder. Ahora saltan una cantidad de cosas de las que me enteré por la prensa", agregó.
En tanto, el diputado Tabaré Viera (Propuesta Batllista) dijo que aún es temprano para evaluar lo sucedido en Salto, uno de los dos bastiones colorados que quedaban de pie en el interior del país.
"Vamos a ver cómo termina este período de transición y hasta dónde llega. No tengo una evaluación ya hecha", precisó Viera quien es el hombre fuerte en el departamento de Rivera en donde, con la candidatura de Marne Osorio, el Partido Colorado ganó con más de 50% de los votos.
Luego, Viera se despegó de cualquier responsabilidad con la gestión de Coutinho. "Obviamente que las gestiones son personales. No vamos a asumir ninguna corresponsabilidad en un lugar en el que nunca nos llamaron para opinar. Nosotros nos hacemos cargo de lo sucedido en Rivera en donde si tenemos responsabilidad", agregó Viera.
En las elecciones nacionales de octubre de 2014, Bordaberry impuso a Coutinho como su compañero de fórmula contra la opinión de Propuesta Batllista que pretendía que ese lugar lo ocupara el senador Amorín.
Estas diferencias internas impactaron en una colectividad que ya venía mal perfilada y que, finalmente, terminó sacando el 12,9% de los votos en los comicios nacionales. El pasado 11 de mayo, luego de conocidos los resultados de Salto en donde Coutinho perdió la intendencia a manos del
Frente Amplio, Bordaberry anunció, desde su cuenta de Twitter, que daría un paso al costado. "Llegó el momento de dar paso a las nuevas figuras y generaciones, que es lo que haremos; apoyándolas y apoyando al Partido pero desde otro lugar", escribió. Desde entonces, Bordaberry ha evitado hacer declaraciones en los medios de comunicación acerca de su futuro político.