Son dos músicos que comparten un camino musical común. Ambos guitarristas de bandas emergentes disueltas, se embarcaron en proyectos solistas, editando en 2010 sus álbumes debut, con raíces en el rock and roll, el blues y el country.
Fede Graña, ex guitarrista de Vieja Historia, estrenó su nuevo proyecto con Ansiedad, mientras que Río Bravo fue el debut de Federico “Dinamita” Pereda, también ex guitarrista de Dsus4 y Limousine.
Por esas razones y unas cuantas más decidieron compartir el escenario hoy a las 21 horas en el Teatro del Notariado, con entradas a la venta en Red UTS a $300. Se presentarán acompañados de sus bandas, Los Porfiados y La Swing Factory, con un show al que llamaron Doble valvular.
¿Cómo surgió la idea de este show?
Dinamita Pereda: Surge de una fecha que nos ofrecieron en el Teatro del Notariado a La Swing Factory dentro de la cual decidí invitarlo a Fede Graña y hacer un show en conjunto. Me parecía que valía la pena porque somos, para empezar, dos amigos, dos músicos que estamos en un camino en paralelo en cuanto a lo musical y en la etapa en que se encuentran nuestros proyectos. Este es el primer disco que presentamos luego de estar en una banda. Y para qué hacerlo solo si hacerlo con un amigo está buenísimo.
¿Van a estar presentando sus discos o también material nuevo?
Fede Graña: Dinamita en este momento está presentando un simple -¿Por qué Estás Mal? y El Renegado- que lanzará pronto en la web y además también va a estar presentando 5 canciones nuevas. En mi caso, cuando terminé mi disco Ansiedad, ya habían pasado tres años desde que empecé. Al momento de terminar ya tenía dos discos más compuestos, y hoy en día tengo tres o más. Tengo una necesidad imperiosa de sacar y mostrar ese material. Por eso voy a estar tocando solo 5 canciones del disco casi por obligación.
Ambos editaron sus discos en formato digital. ¿Cómo les fue en ese sentido?
DP: Decidí que el costo de hacer una edición en formato CD de manera independiente no iba a ser redituable. Elegí el formato digital y nos resultó notable. En un mes estaba cerca de las 3.000 descargas. Lo que me permitió fue llegar a través de Internet a otros países del mundo. Como Río Bravo tiene la mitad de las canciones en inglés, permitió que mi disco sonara en Estados Unidos. Tiene sus pros y sus contras. Depende del lugar que se encuentre uno en ese momento, y a nosotros nos encontró cómodos editándolo por la web.
¿Cómo fue pasar de una banda a un proyecto solista. De ser el guitarrista a transformarse en el líder?
FG: Por un lado tuve muchas complicaciones. Cuando empecé solista me bajé de Vieja Historia. Y fue una diferencia tremenda: estar en una banda en la que tengo que hacer los deberes, a estar en un proyecto que, no solo tengo que idear y pensar los deberes,sino que tengo que dárselos a los demás y ser un dictador, aunque ellos no lo sepan. Y otra dificultad importantísima fue el tema de cantar. Yo nunca había cantado. Sí afinaba y hacía coros.
DP: A mí también al principio me pasó un poco eso. Pero también me llevó a a exigirme. Si un riff complicado de guitarra no te sale porque tenés que cantar una melodía difícil al mismo tiempo, se te cae la canción si dejás de tocar la guitarra o dejás de cantar, y solo tenés un bajo y una batería atrás. Tengo que hacerlo o tengo que hacerlo. Y eso te hace crecer.
¿Comparten entre ustedes una raíz musical del sur norteamericano?
FG: estamos muy unidos por el blues. Pereda ha incursionado más en el estudio más detallado del estilo. Yo soy más tocador. Es algo que siempre me nació. Yo tengo mi blues: simplemente hago lo que siento.
DP: el blues es un género muy vasto. Y creo que es la raíz absoluta de todo, es el vínculo entre el África y el pop.
¿Qué recomendarían escuchar?
FG: el último disco que escuché fue el de Diego Rebella, Guadalupe 1994. Me encantó. Highway Companion, de Tom Petty, y Brainwashed de George Harrison, el disco póstumo. Esos son los últimos tres discos que escuché.
DP: Un disco que deben escuchar es Otis Blue, de Otis Redding. También los Stones en vivo en 1969, Get Yer Ya-Yas Out! y uno de Miles Davies: Relaxin’ with The Miles Davis Quintet.