En los últimos 12 meses la ganadería ha pasado de los mayores estímulos para acelerar la cría –y apostar a más de tres millones de terneros– al riesgo de quedar con un rodeo de cría disminuido, a consecuencia de la falta de agua que amenaza con una crisis forrajera. Ha pasado de precios récord a los menores precios en varios años.
A los problemas climáticos se agrega la necesidad de costos adicionales y cubrir los presupuestos vendiendo más animales. Por ahora la faena sube sin liquidación de vientres, pero la posibilidad de mantener un rodeo que actualmente tiene población récord depende de las medidas de manejo que se tomen en estos meses.
La mayor faena desde 2018
La faena de la semana pasada fue la mayor desde 2018, llegó a 54.491 vacunos. En noviembre el envío de ganado a frigoríficos es 16% mayor al del año pasado y el de vacas es 10% superior.
Pero por ahora el ajuste lo hacen los novillos. En este caso, el aumento de la faena es de 28% en noviembre. No aumenta la faena de vaquillonas este mes.
El contraste de ánimos y oferta se percibe en los datos acumulados anuales. En lo que va de 2020 la faena de vacas bajó en 130 mil animales (o 17%) y explicó en gran parte el descenso en la faena de vacunos (236.738 vacunos menos que en 2019). La faena de vaquillonas bajó un 8% interanual de 268.272 a 246.684. También bajó la cantidad de terneros y toros faenados. Por ahora no hay renuncia de la apuesta a la cría que se exprese en faena.
Puede ser que las lluvias de este fin de semana traigan algo de alivio, pero hay zonas, principalmente en el centro y en el este, que han perdido buena parte del crecimiento de pasturas de primavera y es casi seguro que el verano será difícil. Ante eso se despliega un conjunto de tecnologías que permitan amortiguar lo más posible la situación y mantener el potencial productivo de la ganadería.
Tecnologías para la ganadería
Graciela Quintans, investigadora del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), dijo a Blasina y Asociados que “los ganados vienen castigados hace bastante tiempo en muchas zonas del país, por lo tanto la condición corporal de las vacas está un punto por debajo de lo que deberían estar en pleno entore”.
Partiendo de esa base, son varias las alternativas a tomar para lograr una buena preñez y productividad.
En primer lugar, ajustar la carga y evaluar la condición corporal de las vacas; y, en función de esto, decidir las herramientas a aplicar.
Realizar el destete
Según Quintans, cuando la condición corporal de las vacas está por debajo de 3.5 (en una escala de 1 a 5), el destete precoz de terneros será una opción elegida por muchos productores y en muchas categorías (fundamentalmente aplicado en vacas de primera cría que son las más susceptibles). Esto consiste en separar el ternero de la madre de forma definitiva, con el objetivo de que la vaca retome la actividad reproductiva lo antes posible. De esta manera, la preñez aumentaría en 40%.
“En estos momentos adversos, es mucho más efectivo y de rápida respuesta hacer un destete precoz en un ternero que darle de comer a una vaca. La premisa número uno para que nos vaya bien con un destete precoz es que los terneros tienen que tener 60 días de edad y con un peso mínimo de 70 kilos. Al ternero destetado precozmente se le debe dar una ración concentrada con entre un 16% y 18% de proteína cruda”, explicó Quintans.
El destete temporario mediante la aplicación de tablillas a los terneros mejora mucho la preñez –15% más– “siempre y cuando se apliquen en vacas con condición corporal moderada (3.5 a 4); en una vaca flaca no va a funcionar”.
Hacer un diagnóstico
El diagnóstico de actividad ovárica es una opción crecientemente elegida por los productores y que este año se está adoptando más de lo normal. Se realiza a mitad del entore, mediante el uso del ecógrafo, y nos permite monitorear el estado de los ovarios y determinar qué posibilidades de quedar preñada tiene esa vaca.
Las vacas se clasificarán según los resultados de la ecografía y, en aquellos casos que sea necesario, se aplicarán las distintas técnicas de destete que correspondan.
Para mejorar el desempeño del ternero
Luego del parto, si lo que se quiere es mejorar el desempeño de los terneros, el creep feeding es una muy buena herramienta, pero no aumenta la preñez.
Consiste en alimentar a los terneros de dos meses –con ración alta en proteína (18%) y digestibilidad (80%) cuando la curva de producción de leche de la madre ya pasó–.
La mala condición corporal de las vacas impide que queden preñadas, por lo tanto el monitoreo de la misma es esencial. Muchas veces con un ajuste de carga, necesario para la salud del sistema, no es suficiente para obtener buenos resultados reproductivos.
La sequía afecta el objetivo de tres millones de terneros
La peor sequía reciente fue la del verano 2008-2009, que bajó una producción que venía de superar por tres años los 2,6 millones de terneros a solo 2,3 millones en 2010. Luego vino un año favorable en lluvias, y la producción de terneros en 2011 fue de 2,6 y a partir de ahí se mantuvo una tendencia de producción de terneros entre 2,70 y, 2,80 millones, hasta llegar al récord histórico de 2,99 millones este año.
En algunas zonas como el este del país ya son dos años de primaveras y veranos secos.
La preñez evaluada en la encuesta anual de este año alcanzó el 74,9%, según los datos del XVIII Taller de Evaluación de los Diagnósticos de Gestación Vacuna que organiza INIA Treinta y Tres, una caída de 6% respecto al año previo. El entore que está comenzando puede quedar por debajo de esa referencia.
Con 4,3 millones de vacas de cría y considerando una diferencia de 10% entre preñez y el destete –que sería de 65%– la producción de terneros este otoño alcanzaría los 2,8 millones de cabezas en el 2021.
Es difícil que en el otoño del próximo año se mejore esa producción. Los tres millones de terneros por ahora no se sostienen.
Aun así, un piso de 2,8 millones en años de sequía parece un resultado interesante, superior a las cifras históricas.
Los productores apostaron a producir más terneros, invirtieron en genética, y en pasturas y verdeos.
El clima y los mercados están poniendo a prueba la tendencia expansiva de la ganadería y el examen empieza en estos próximos días.
Producción: Cecilia Pattarino
Juan Samuelle