Opinión > COLUMNA/EDUARDO ESPINA

El artista que abre la mente

Experto en Picasso habla de la permanente actualidad de la obra del malagueño

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01 de junio de 2019 a las 05:01

Enrique Mallén (Sevilla, 1958) es uno de los cinco grandes expertos mundiales en la obra de Pablo Picasso y director del Online Picasso Project, considerada “la más completa rigurosa e interactiva fuente de información y crítica sobre la vida y obra de Pablo Ruiz Picasso”. Es autor también de varios libros sobre el artista, entre otros el seminal La sintaxis de la carne: Pablo Picasso y Marie-Thérèse Walter, que tuvo gran y laudatoria recepción. A Mallén no le gustan las entrevistas, pero acepta esta porque dice que le llama la atención la muestra de la obra del artista malagueño que hay actualmente en Montevideo. La exposición en el Museo Nacional de Artes Visuales permanecerá abierta hasta el próximo domingo 30 de junio.

Los primeros cuadros de Picasso son de principios de siglo XX; después de un siglo y pico desde ese entonces, Picasso sigue siendo, todavía, la quintaesencia del pintor moderno, el artista que mejor representa a la época moderna. ¿Por qué es eso? ¿Dónde está el secreto?

A todos sorprende la apabullante actualidad que aún sigue teniendo Picasso. A lo largo de ocho décadas de trabajo ininterrumpido y con un ritmo de producción frenético, el artista lo inventó o lo reformuló prácticamente todo. Reafirmándose en ocasiones en los registros clásicos, llegó a ser el más vanguardista de los creadores plásticos. En una entrevista reciente del New York Times preguntaban a un visitante de una exposición qué le llamaba más la atención del pintor español. El entrevistado señalaba que “en un mundo donde el último modelo de iPhone deja de estar de moda en apenas 10 días, todo lo que Picasso hizo sigue siendo relevante y fresco décadas después de haber salido a la luz”. Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso en Barcelona, ha apuntado que “cada generación de historiadores del arte descubre un nuevo Picasso”.

La exposición en Montevideo se llama Picasso en Uruguay; ¿sería posible invertir los términos y hablar de Uruguay en Picasso?

Hay algo que se mantiene vivo a lo largo del tiempo en la obra de Picasso. Existe una clara universalidad en su arte que ha hecho posible compararlo con todos los grandes artistas tanto del pasado como del presente. Laurent Le Bon señala que Uruguay resuena en la obra de Picasso a través de la figura de Joaquín Torres García. En otras exposiciones se ha comparado su obra con la de artistas que pueden en un principio parecer también distantes, como es el caso de Picasso and Rivera en Los Ángeles County Museum en 2017. Podría decirse que todos los pintores están en Picasso y Picasso en ellos.

Siempre me ha parecido fascinante la prodigalidad de Picasso a la hora de pintar; tenía una capacidad extraordinaria para producir varias obras importantes simultáneamente en un corto período. ¿Es ese otro de los aspectos que lo distinguen como un artista fuera de serie? ¿Qué me puede decir sobre la forma de trabajar de Picasso?

Se estima que llegó a producir más de 50 mil obras a lo largo de su carrera. Lo que es menos conocido es la capacidad que tenía para desarrollar su obra en diferentes técnicas y estilos simultáneamente. El Picasso escultor, por ejemplo, sigue siendo bastante desconocido, a pesar de que su contribución en ese campo es esencial para entender el desarrollo del cubismo pictórico. 

Se ha hablado mucho de la cantidad de mujeres que hubo en la vida de Picasso, proyectando la idea de que el artista era un mujeriego, la que ha generado varios mitos, muchos de los cuales seguramente son apócrifos, sobre su vida privada. ¿Es tan así?

Dada la importancia que tiene el aspecto biográfico en la obra de Picasso, el análisis de su vida ocupa gran parte de los estudios e interpretaciones de su producción. Es por ello que esta con frecuencia se divide en períodos relativos a cónyuges y amantes. En los últimos años y con el movimiento #metoo, la relación de Picasso con el tema de la representación femenina ha pasado a ocupar un papel central. Sin embargo, una mesa redonda en el Museo Reina Sofía ha intentado confrontar esta idea, prescindiendo de la biografía como relato dominante y buscando una consideración más compleja del cuerpo femenino en la obra picassiana. 

¿Cuánto de la vida del artista está representada en las obras o Picasso pintaba para olvidarse de lo anecdótico de la vida?

Si sus obras parten de experiencias vividas, también se sirve Picasso de ellas para transformarlas, reconstruirlas o reelaborarlas.  De este modo, el artista se define a través de sus cuadros. Muchos de sus retratos e incluso sus naturalezas muertas ocultan auténticos autorretratos. Dora Maar, a la que retrató en múltiples ocasiones, apuntó años más tarde que todos ellos eran realmente representaciones del propio artista.

Usted es uno de los especialistas mundiales de la obra de Picasso. ¿Cómo puede llegar a conocerse de manera académica una obra tan vasta y llena de etapas creativas diferentes?

La gran lección de Picasso consiste en haber demostrado con su obra que se pueden superar muchas supuestas contradicciones. Picasso puede ser simultáneamente pintor clásico y vanguardista, artista popular y hermético. Desde un punto académico, su obra es fascinante y compleja. Siempre quedan nuevas perspectivas por explorar, a veces incluso contradictorias. Esta quizá sea la marca más significativa que ha dejado en las tendencias artísticas actuales: una infinidad de propuestas que compiten entre sí sin excluirse en un mismo espacio cultural. 

Hay una anécdota que cuenta que un día una mujer se apareció con un cuadro que parecía ser de Picasso y le preguntó al artista: “¿Es esta obra auténtica?”. Picasso miró el cuadro, sonrió, y después de firmarla le dijo a la dama: “Señora, ahora lo es”. ¿Hay muchas obras falsas circulando en el mundo? ¿Es difícil para usted distinguir una falsa de una auténtica?

Las falsificaciones de obras de arte son el tercer mercado ilegal en el mundo detrás de las drogas y las armas, y mueve cerca de € 15.000 millones cada año. El 58% de los coleccionistas reconoce tener miedo a comprar una falsificación. En cualquier caso, la autenticidad de una obra es algo muy difícil de probar. A menudo, esta se determina exclusivamente a partir de la historia de la obra, la firma u otros elementos circunstanciales. Esto no solo se aplica a Picasso, sino a muchos otros artistas tanto clásicos como modernos. 

Se han hecho muchas películas, de ficción y documentales, sobre Picasso, incluso Woody Allen lo transformó en personaje de uno de sus filmes, y Carlos Saura tiene en carpeta un proyecto muy ambicioso sobre Guernica. ¿Qué le parecen las representaciones cinematográficas que se han hecho?

A Picasso se lo ha incluido en numerosas películas, a veces de forma circunstancial, como en la obra de Woody Allen, Midnight in Paris. Una de las mejores que recuerdo fue Surviving Picasso, en la que Anthony Hopkins interpretó a Picasso de forma magistral. En cuanto a series televisivas, la mejor que conozco es El joven Picasso, que se filmó en España en 1993, con la dirección de Juan Antonio Bardem, y con la interpretación de Tony Zenet en el papel de Picasso. 

Usted es de Sevilla, Picasso era de Málaga. ¿Cree que la condición andaluza ayuda a entender mejor la obra del artista?

Desde el establecimiento del Museo Picasso en Málaga en 2003 se ha intentado de alguna manera forzar la relación del artista con su ciudad natal. Si pudiéramos claramente separar el trasfondo cultural y la innovación pictórica, podríamos decir que en lo primero Picasso bebió de sus fuentes sureñas. La influencia del sur y del Mediterráneo es clara en la temática picassiana, como lo son la añoranza de la infancia andaluza. “Picasso mamó en Andalucía”, nos dijo Rafael Alberti. El Museo Picasso de Málaga organizó el año pasado una exposición en la que se recorrían las influencias andaluzas, mediterráneas e ibéricas del artista de forma convincente.

¿Qué le diría a un uruguayo que no sabe absolutamente nada de arte moderno, y que después de ver los cuadros de Picasso dice: “No entiendo nada”?

La obra de Picasso hay que aprender a leerla. Sus cuadros no pueden apreciarse con una mirada superficial. Hay que detenerse en su interpretación, observarla desde diferentes ángulos. También hay que tener cuidado, como señala Jack Flam, de no ir a Picasso con ideas preconcebidas, mirando la obra a través del filtro de “textos invisibles” que distorsionan lo que vemos. Hoy en día la gente va a las obras de Picasso esperando frívolas distorsiones o supuestas vejaciones de la figura femenina. Ante sus cuadros hay que abrir la mente, incluso antes de abrir los ojos. 
 

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