Los casos más recordados
En Brasil no es la primera vez y otros presidentes de la región y EEUU han tenido que lidiar con procesos de destitución con distintos resultados
Richard Nixon (1974)
El caso Watergate, revelado por dos periodistas del diario The Washington Post, continúa recordándose como uno de los episodios políticos más importantes de la historia reciente. Las pruebas de que el gobierno de Nixon había cometido reiterados abusos de poder en su campaña de reelección, llevó a que el Congreso de Estados Unidos impulsara un proceso de impeachment para destituir al jefe de Estado. Sin embargo, no llegó a iniciarse, dado que el propio Nixon renunció el 9 de agosto de 1974, dejándole su puesto a Gerald Ford.
Fernando Collor (1992)
Con solo 40 años, Fernando Collor de Mello llegó a la presidencia de Brasil como el primer presidente electo tras el proceso dictatorial. Sin embargo, como sucede en el actual gobierno de Dilma Rousseff, la corrupción empañó su mandato y las acusaciones en su contra caldearon el clima político. Por eso, en 1992 la Cámara de Diputados de Brasil aprobó por 441 votos su destitución. Ante la clara posibilidad de que el Senado resolviera de igual forma que la cámara baja, Collor decidió renunciar a su cargo el 29 de diciembre.
Carlos Andrés Pérez (1993)
En 1993, Carlos Andrés Pérez, también conocido como CAP, se aprestaba a encarar los últimos años de su segundo mandato al frente del gobierno de Venezuela.
Sin embargo, luego de investigaciones periodísticas surgieron una serie de acusaciones de malversación de fondos públicos por unos 250 millones de bolívares, por lo que el Congreso abrió un proceso de impeachment contra él.
Se resolvió su destitución en agosto de 1993.
Ernesto Samper (1996)
En 1996, el clima político en Colombia se espesaba luego de que se acusara al presidente Samper de haber recibido financiación del narcotráfico en su campaña electoral, más precisamente, dinero proveniente de los negocios del cartel de Cali. Mientras la comisión de acusación investigaba el caso, el Parlamento colombiano ponía en marcha un proceso de destitución para el mandatario. Finalmente, la comisión no encontró las pruebas necesarias y Samper fue absuelto de los cargos.
Raúl Cubas (1999)
A fines de la década de 1990, Paraguay vivía una fuerte crisis política marcada por la inoperancia del presidente, Raúl Cubas. Cuando el vicepresidente Luis Argaña fue asesinado en un hecho confuso, la oposición acusó al exgeneral golpista Lino Oviedo, que cumplía una condena de 10 años en prisión, pero que había sido liberado mediante un decreto presidencial de Cubas. Por esto, el Congreso paraguayo resolvió iniciar un juicio político contra el mandatario, pero este renunció el 28 de marzo de 1999, antes de que dicho proceso culminara.
Bill Clinton (1999)
El escándalo sexual que involucró a la pasante de la Casa Blanca, Mónica Lewinski, y al presidente demócrata Bill Clinton desencadenó un proceso de impeachment contra el mandatario donde se lo acusó de perjurio y obstrucción de la Justicia. El caso tuvo una repercusión mediática muy grande en todo el mundo y, pese a la presión de una sociedad política que pedía su renuncia, Clinton siempre dejó en claro que continuaría frente al gobierno de Estados Unidos. Finalmente, el Senado lo absolvió de sus cargos, por lo que se mantuvo en su puesto.
Luis González Macchi (2002)
El mal desempeño de sus funciones, desvíos de millones de dólares y la posesión de un automóvil presuntamente robado fueron las causas por las cuales en 2002, tres años después del juicio contra Cubas, la Cámara de Diputados de Paraguay inició un juicio político contra su presidente. A pesar de que la moción logró una mayoría abrumadora en la cámara baja, no encontró la misma respuesta en el Senado, que no llegó a los 30 votos necesarios para la destitución. Por lo tanto, González Macchi fue absuelto.
Fernando Lugo (2012)
El antecedente más reciente de un juicio político fue el que tuvo lugar en Paraguay en el año 2012 y que involucró al presidente Fernando Lugo. Treinta y dos votos a favor y cuatro en contra en el Senado paraguayo fueron los que decidieron la suerte de Lugo, acusado de mal desempeño de sus funciones, en el marco de una crisis política que se originó a raíz de la matanza de Curuguaty, donde fueron asesinadas 16 personas. Lugo abandonó su cargo en medio de acusaciones de golpe de estado el 22 de junio de 2012.
Por Emanuel Bremermann