A dos años de la próxima elección nacional, los expertos no vacilan en señalar que el Frente Amplio (FA) es, una vez más, el gran favorito. Sin embargo, discrepan en un punto relevante. Algunos sostienen que, cuando llegue el momento, podrá retener o incluso incrementar su votación de 2009. Otros, en cambio, piensan (pensamos, debí decir) que lo más probable es que su apoyo electoral vuelva a disminuir. En el fondo, los dos pronósticos se apoyan, en lo esencial, en interpretaciones diferentes (me parece un exceso elevarlas al distinguido rango de "teorías") del comportamiento electoral. Para decirlo muy rápidamente, los primeros le asignan al candidato (y sus atributos más salientes) más influencia en la decisión final de los electores que los segundos.
El candidato o la gestión
A dos años de la próxima elección nacional, los expertos no vacilan en señalar que el Frente Amplio (FA) es, una vez más, el gran favorito. Sin embargo, discrepan en un punto relevante