"Me equivoqué", escribió el ex senador Edwards en el periódico The Washington Post, destacando también que se lamenta de haber apoyado la idea del presidente George W. Bush de invadir Irak.
"La inteligencia resultó imperfecta y, en algunos casos, manipulada para encajar en la agenda política", continuó.
Estas declaraciones se realizan mientras el apoyo público a la guerra y la popularidad de Bush caen en picada, en parte por el gran número de fallecidos estadounidenses en Irak y por los cuestionamientos de figuras políticas al liderazgo estadounidense en la campaña para derrocar al ex dictador iraquí Saddam Hussein.