La historia del atletismo está escrita de hazañas que no terminan condecoradas con medallas de oro, plata o bronce. Y la sueca Angelica Bengtsson escribió en el Mundial de Doha una de esas páginas que no quedará en el olvido.
Fue el domingo en la final de la prueba de salto con garrocha. La sueca partió la garrocha y cayó de espaldas.
Sin embargo, pidió otra prestada y volvió a intentarlo saltando en 4,80 metros, la mejor marca personal de su carrera al aire libre y nuevo récord nacional sueco.
La rusa Anzhelika Sidorova (quien compite sin bandera por la prohibición que sigue pesando sobre los atletas rusos por el enfrentamiento que mantiene la IAAF con sus autoridades de dopaje) se colgó el oro con 4,95 metros, mejor marca de la temporada. Segunda fue Sandi Morris de Estados Unidos y tercera Katerina Stefanidi de Grecia con 4,90 m y 4,85 m, respectivamente.
AFP Bengtsson terminó sexta con su 4,80 m pero fue la atleta que se ganó todas las palmas en el Khalifa Stadium de Doha.