Jugar al empate, no arriesgar demasiado, abstenerse de la alegría del triunfo para evitar la tristeza de la derrota, ha sido una característica destacable del comportamiento uruguayo, no solamente dentro de una cancha de fútbol.
El fin de la mayoría del Frente amenaza al Parlamento con un perpetuo empate
Al oficialismo se le hace dificil gobernar pero la oposición no puede festejar