Mauricio Macri amenaza al kirchnerismo en Argentina, la derecha ganó en la capital de Colombia y un cómico conservador se quedó con la presidencia de Guatemala. Para peor, el gobierno chavista de Nicolás Maduro tambalea en Venezuela, y Dilma Rousseff es acosada por la oposición en Brasil. Es decir, en América Latina, el péndulo de la política parece estar oscilando hacia la diestra.
"Nos preocupa que las fuerzas progresistas estén perdiendo territorio y que el trabajo de la derecha conservadora esté teniendo resultados", dijo a El Observador el secretario general y senador del PS, Yerú Pardiñas.
El dirigente no descartó que la menguante bonanza económica que durante diez años se extendió por la región sirva como "caldo de cultivo" para favorecer la prédica conservadora.
"Hay que tomar apuntes y generar escenarios en donde se conversen estas cosas. Dentro y fuera del Frente Amplio. Debemos tratar de sacar experiencia de las cosas que están sucediendo", agregó Pardiñas.
Con ese objetivo, los socialistas decidieron organizar intercambios con otras fuerzas progresistas de latinoamérica –aún no está resuelto de qué forma se hará– para conocer de primera mano qué está sucediendo en la región y trasladar la experiencia del Frente Amplio, una fuerza de izquierda que permanece de pie casi medio siglo después de su fundación.
En el continente americano los partidos progresistas han tenido dificultades para unirse y, cuando lo han hecho, terminaron en pactos de corto aliento.
Por su lado, el diputado del Frente Líber Seregni (FLS), José Carlos Mahía, coincidió acerca de que el resultado de la primera vuelta de las elecciones argentinas debe llamar la atención del Frente Amplio.
"Si ubicamos al kirchnerismo en el campo de la izquierda o del progresismo, entonces tenemos que poner las bardas en remojo. Las sociedades están enviando señales que deben ser atendidas. A esto de Argentina se le suma lo que sucede en Venezuela y la delicada situación de Dilma en Brasil; en Chile (la socialista Michele Bachelet) también ha pasado momentos de zozobra. Es un gran llamado de atención", dijo Mahía a El Observador.
En tanto, el diputado del Movimiento de Participación Popular (MPP), Sebastián Sabini, observó que el escenario político argentino "es complicado" porque aunque el peronismo aparece como una fuerza "casi hegemónica" también "el macrismo hizo una muy buena elección".
"Un triunfo de Macri puede afectar la integración latinoamericana ya que su postura ha sido proclive a integrarse con los Estados Unidos", agregó.
En tanto, el senador de la lista 711 Leonardo De León dijo que el Frente Amplio "sigue con atención" lo que ocurre en Buenos Aires y reconoció que Macri hizo una muy buena elección.
En política es común que los votantes apliquen la denominada "ley del péndulo" que, periódicamente, mueve las preferencias en un casi inevitable vaivén.
Es esa oscilación la que por estas horas preocupa a un Frente Amplio que, dentro de cuatro años, deberá enfrentarse a esa amenaza diestra que parece estar recorriendo América Latina.