Las dificultades económicas y financieras ya conocidas que enfrenta el sector agropecuario no son ajenas al rubro ovino. En la mayoría de los casos, este rubro se encuentra inserto en establecimientos con un esquema de producción donde también se realizan otras actividades y, por lo tanto, a pesar de que los números del negocio de la carne ovina –y sobre todo los de la lana– son muy buenos, hay que tener en cuenta al resto de los negocios de la empresa y la capacidad de cada establecimeinto de realizar inversiones.
El futuro de la lana y la carne prometen
La zafra de reproductores ovinos es una gran oportunidad de acceder a excelente genética