9 de enero de 2014 19:25 hs

La disminución de las líneas navieras que arribarán al puerto de Montevideo debido a las trabas argentinas, no solo pegará en el movimiento de contenedores en tránsito –como ya lo está haciendo– sino que impactará sobre los productos exportables locales, al descender la oferta de bodega en los buques que recalan en la terminal capitalina, lo que incrementará los costos. Además, desde el gobierno alertan de la competencia que podría surgir entre los operadores logísticos, especialmente de las principales firmas –Terminal Cuenca del Plata (TCP) y Montecon–, que se disputarán los movimientos locales de exportación e importación.

El río viene revuelto y no se avizoran aguas límpidas en el futuro próximo. La disposición del gobierno de Cristina Fernández que comenzó a regir el 7 de noviembre y que ordena que el trasbordo de carga de exportación de Argentina se efectúe solo en puertos del Mercosur con los que ese país mantenga acuerdos marítimos –algo que no sucede con Uruguay–, afecta “el modelo de desarrollo y la producción del puerto de Montevideo”, dijo a El Observador, Alejandro Steineck, representante del Estado en el directorio de TCP. Añadió que esto debería ser prioridad en la agenda bilateral entre ambos gobiernos.

Steineck apuntó que existe una preocupación propia de la empresa, en cuanto a su dependencia de los movimientos en tránsito –en enero arranca la zafra de la carga procedente de la Patagonia argentina, la que se perdería completamente–, y otra que va más allá de TCP y que trata sobre cómo impactará en la actividad portuaria y en los exportadores. “Eso preocupa más porque el puerto disminuirá su disponibilidad de bodega para el comercio exterior y cuando los barcos dejen de venir porque no hay masa crítica de carga los costos se incrementarán”, explicó.

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Ese encarecimiento de la cadena de comercio repercutirá en el valor final, lo que hará a los productos uruguayos menos competitivos, agregó. “Habrá un impacto directo sobre el productor de bienes exportables”, dijo el representante estatal en TCP (el Estado cuenta con el 20% de participación en la empresa).

La terminal montevideana ya presenta una pérdida de operativa que se observa en la salida de contenedores vacíos –que se dirigen a otros destinos para no volver–, cuyo movimiento aumentó 43,3% entre noviembre y diciembre, de acuerdo a datos del Centro de Navegación (Cenave). Además, la movilización de contenedores en tránsito disminuyó dos meses consecutivos: 24,3% entre octubre y noviembre y 24,2% entre ese mes y el mes pasado. En tanto, el movimiento de contenedores en exportación cayó 6,6% en diciembre respecto a noviembre.

Para Montecon, principal operador de los muelles públicos del puerto de Montevideo, el principal desafío se encuentra en esas medidas argentinas y en los costos, lo que generan “cierta incertidumbre” de cara a 2014, según dijo el miércoles a El Observador, Juan Olascoaga, gerente general de la empresa. La operativa de Montecon creció 4% en 2013.

Las trabas portuarias dejarán a TCP sin el movimiento de tránsito argentino y dirigirán los esfuerzos de esa compañía hacia la carga de exportación e importación, la que maneja en gran medida Montecon. Esto preocupa a Steineck. “Teníamos una convivencia de firmas, en la que uno se enfocaba en la exportación e importación y otro en el tránsito de contenedores. Si el puerto de Montevideo pierde volumen se afectará una realidad comercial y habrá una disputa por la carga local”, señaló.

Escasas gestiones

Algunos operadores han deslizado que se está haciendo poco para solucionar la medida argentina desde el punto de vista diplomático y a nivel de gobierno. Es una visión que comparte la Unión de Exportadores (UEU). “La medida lleva un par de meses y todavía no sabemos qué se está haciendo para revertirla. Vemos que no se ha tratado de buscar alternativas”, comentó a El Observador, Álvaro Queijo, presidente de la UEU. El empresario vislumbra un alza de los costos ante la reducción “de las frecuencias de los barcos” en el puerto de Montevideo.

Queijo recordó la declaración en conjunto que realizaron con los exportadores del Mercosur, en la que se solicitaba a los gobiernos a solucionar estas trabas que van “en contra de la historia de relacionamiento de los países”.

“Ahora, lo que nosotros podemos hacer es pedir, lo otro es parte de los gobiernos y no sabemos si han tenido contacto entre ellos. Teóricamente se está esperando. Somos concientes que no hay buen diálogo… Vamos a ver. Este tipo de cosas una vez que se consolidan cada vez más difícil”, continuó el titular de la UEU.

Para Steineck, sí hay gestiones tendientes a solucionar la problemática, marcadas por una discreción que se justifica ante un “marco de relacionamiento tenso que excede al mundo portuario”. La figura del gobierno en TCP dijo que será fundamental generar condiciones de negociación, en la que al menos se logre la suspensión de la medida en tanto se negocie los contendidos de un acuerdo marítimo con Argentina. “Esto da aire al puerto de Montevideo para no perder la zafra de exportación de Argentina, y también da aire a ese país en la medida que sale de la presión de sus exportadores” que encuentran a la terminal portuaria montevideana más barata que sus puertos.

Según fuentes del Poder Ejecutivo, estaba previsto que el presidente José Mujica mantuviera una reunión con Cristina Fernández en la próxima cumbre del Mercosur, pactada originalmente para diciembre, luego para el 17 de enero, y ahora presumiblemente a fines de mes en Caracas, Venezuela. En ese marco, el mandatario uruguayo plantearía la apertura del diálogo que se mantiene cortado hace meses.

Hasta el momento, la única gestión realizada para paliar la falta de la carga argentina por parte del gobierno de Uruguay, ha sido ofrecer a Paraguay ser salida de su mercadería de exportación, aunque es básicamente granelera.

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