Ronaldo ha llegado a un acuerdo con el Milan para marcharse al club transalpino hasta junio de 2008. Sin embargo, el conjunto italiano no está dispuesto a pagar ni un sólo euro en concepto de traspaso al Real Madrid y en Chamartín no aceptan que se marche gratis sólo para evitarse su presencia, incómoda para Fabio Capello, y ahorrarse las cantidades de su contrato.
El Milan -que ofreció el pasado verano 18 millones de euros por el goleador brasileño y el club blanco le exigió 35- pretende sacar tajada de la devaluación a la que el propio club blanco ha sometido a su estrella, aunque la inclusión de Ronaldo en su plantilla le supondría pagar los 10 millones de euros de su contrato hasta junio de 2008.
Las negociaciones entre el club de Berlusconi y el futbolista brasileño han sido directas. El jugador, por medio de sus representantes legales, se aseguró de que el interés del Milan era cierto. Las condiciones le parecen ventajosas, ya que lo único que se perderá será permanecer en un club en el que pocos le valoran: ni el entrenador, ni el presidente, ni algunos de sus compañeros de vestuario, ni buena parte de los socios.
Ronaldo tiene ofertas de la liga norteamericana y del Al Itthihad saudí, pero su intención es terminar su contrato en un club de primera línea antes de tomar la vía de un último contrato dorado en tierras exóticas para el fútbol.