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El MSP teme poca receptividad a la vacuna de la gripe

Las autoridades manifiestan preocupación por que la población rechace el inyectable, lo que generaría desenlaces complicados de la enfermedad

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03 de mayo de 2018 a las 05:00

La vacuna de la gripe sigue siendo la gran ausente de este otoño. Las 600.000 dosis que encargó el Ministerio de Salud Pública (MSP) llevan más de un mes de retraso. Y la ansiedad crece a la par del frío. Pero para las autoridades la tardanza no representa mayor insomnio. Su preocupación está centrada en la poca voluntad para vacunarse que demuestre la población. Especialmente los grupos de riesgo: mayores de 65 años, embarazadas, menores de cinco años y mayores a seis meses, personas con enfermedades debilitantes y el personal de la salud.

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Consultado por El Observador, el subsecretario de Salud, Jorge Quian, explicó que fabricar esta vacuna exige un procedimiento más complejo que otras. "Todos los años la Organización Mundial de la Salud (OMS) le acerca a la industria farmacéutica una nómina con los virus que circulan en determinada estación y región. A partir de ese material se elabora la vacuna".

Según las autoridades, la OMS se demoró más de la cuenta deliberando sobre los virus que existen en el Hemisferio Sur y generó que el resto del proceso se enlenteciera, aplazando así la fecha de arribo de las dosis a Uruguay. Esto se debe a que las cepas de la gripe van mutando reiteradamente y, a veces, resulta complicado identificarlas. "Es muy frecuente que los virus vayan cambiando, lo excepcional es que sea siempre la misma vacuna", agregó. El compuesto que finalmente se elaboró previene la gripe contra tres virus respiratorios, dos de la cepa A y uno de la cepa B. Un compuesto muy similar al que se repartió en el hemisferio Norte durante el invierno pasado.

Según las previsiones del MSP, las dosis aterrizarán en Uruguay el fin de semana y la semana próxima comenzaría la campaña de vacunación. "Ya tenemos las órdenes de embarque y sabemos que las bodegas están preparadas", confió Quian. No obstante, confesó no tener ningún plan de contingencia si no llegaran.

Además, el tiempo es escaso porque el cuerpo humano tarda entre 10 y 15 días en comenzar a desarrollar los anticuerpos frente a esos tres tipos de virus que inyecta la vacuna de la gripe. Y el primer pico de gripe se estima que llegue a fin de mes.

Los riesgos

El último invierno europeo, que terminó el pasado 21 de marzo, marcó un record de frío. Las bajas temperaturas registraron los números más preocupantes de los últimos años y eso se vio reflejado en la gripe mal asistida. "Han habido casos muy severos que afectaron a los grupos de riesgo a causa de una temporada especialmente fría", comentó Quian sobre lo sucedido en el Hemisferio Norte. En España, por ejemplo, se contabilizaron más de 900 muertes en la temporada por la enfermedad, según publicó el diario El País de Madrid.

"Hay que confiar en la vacuna", animó Quian, quien manifestó preocupación porque la gente no asista a los centros para vacunarse. "Aunque no sean desenlaces mortales, la posibilidad de acabar con una complicación grave es mucho más elevada cuando la persona no se da la vacuna". Sobre todo en mujeres embarazadas, adultos mayores a 65, niños y personal de salud. De todas formas, Quian diferenció Uruguay de Europa. "No corremos riesgos de vivir lo que se vive en el hemisferio Norte, aquí la intensidad del frío y los virus varían", puntulizó.

El número dos de Salud considera que la mala prensa que tiene el inyectable desmotiva a la ciudadanía a vacunarse: "La vacuna de la gripe está muy debatida, incluso dentro de los equipos de salud". Según Quian, lo que sucede es una confusión. Durante el invierno, además de los tres virus que componen a la vacuna de la gripe, en el aire existen otro tipo microorganismos que generan problemas respiratorios, pero no son gripe. "La gente se resfría y dice estoy con gripe, pero en verdad no lo es, y eso desprestigia a la vacuna, porque la persona que se la dio y tiene mocos, ya no confía más. Es un error".

Quian está convencido que hace falta una mayor receptividad por parte de la ciudadanía al tratamiento de la gripe. Generar conciencia es, justamente, uno de los objetivos que se ha propuesto alcanzar el Ministerio, dijo. "Una de las cosas que más trabajamos es el hecho de convencer a la gente de la importancia que tiene esta vacuna, sobre todo en la población de riesgo", concluyó el jerarca.

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