Barcelona jugó el miércoles un partido amistoso contra Manchester City como un tributo a la solidaridad, a la causa del exgolero y técnico Juan Carlos Unzué, quien hace más de dos años fue diagnosticado con ELA, una enfermedad neurodegenerativa que no tiene cura.
Luego del partido, los futbolistas de Barcelona se retiraron al vestuario y dos de ellos se separaron para saludar a Unzué y otras personas con la misma enfermedad que estaban junto a la cancha.
Fueron el juvenil Pedri y Ronald Araujo. El uruguayo, inclusive, saludó a todos, uno por uno, en un gesto que recorre el mundo.
El partido terminó 3-3 en el Camp Nou con goles de Aubameyang, De Jong y Depay para el equipo español, y de Julián Álvarez, Palmer y Mahrez para el conjunto inglés que dirige Pep Guardiola.
El encuentro tuvo fines benéficos ya que lo recaudado será donado para la investigación de la enfermedad del ELA.
Unzué, golero de Barcelona entre 1988 y 1990 y que también defendió a Osasuna, Sevilla, Tenerife, Oviedo y las selecciones formativas de España, compareció ante el plantel catalán antes del juego y le dio esta emotiva charla al entrenador Xavi y los jugadores.