Los mercados agrícolas se habían mantenido esta semana a la expectativa de un informe clave del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de proyección mundial, que se esperaba redujera el rendimiento proyectado de maíz en ese país y en Brasil y de trigo en Rusia. Y las previsiones se vieron plenamente confirmadas, incluso más de lo que el mercado esperaba.
En lo previo se esperaba una reducción leve del stock 2022 de maíz en Estdos Unidos, por un menor rendimiento proyectado y un leve incremento en el stock de soja por las escasas compras de China y el sostenimiento en el rendimiento proyectado de soja.
El reporte del USDA fue francamente alcista. Finalmente se concretaron recortes en la producción de Estados Unidos para maíz y para soja, pero también un recorte adicional en la producción de Argentina de la zafra pasada en soja, de 47 a 46 millones de toneladas.
Las importaciones chinas fueron reducidas de 98 a 97 millones de toneladas para el 2020/21 y de 102 a 101 millones para 2021/22.
Un aspecto principal fue el recorte en los rendimientos previstos para Estados Unidos este año, en soja de 3.416 a 3.363 kilos/ha, lo que recorta la producción prevista de 119,9 a 118,1 millones de toneladas.
El impacto en las existencias finales a mediados de 2022 es menor por la menor demanda de China, pero se reducen de 4,22 a 4,21 millones de toneladas.
La cosecha de Estados Unidos fue reducida de 385,21 a 374,68 millones de toneladas, frente a los 381,12 millones proyectados por los operadores.
El rinde promedio fue ajustado de 112,66 a 109,59 quintales por hectárea, respecto de los 111,47 quintales calculados en el mercado.
Las existencias finales de Estados Unidos fueron recortadas de 36,37 a 31,56 millones de toneladas, frente a los 32,90 millones previstos por los privados.
Las importaciones chinas fueron mantenidas en 26 millones de toneladas.
EO También hubo recortes en las existencias de Estados Unidos de trigo, de modo que en la tarde del jueves todos los precios tuvieron un salto.
En el cereal de invierno, los recortes fueron generalizados como consecuencia de las diversas sequías que han afectado al cultivo en zonas exportadoras clave del hemisferio Norte.
La cosecha de Estados Unidos pasó de 47,52 a 46,18 millones de toneladas, un recorte mayor ya que los privados esperaban una cosecha en 46,89 millones.
Estados Unidos pierde un millón de toneladas de su stock proyectado, de 18,09 a 17,05 millones. Las exportaciones rusas fueron recortadas de 40 a 35 millones de toneladas y las de Canadá de 23 a 17,50 millones.
Esto asegura los precios no solo del trigo, sino también de la cebada. En los granos de verano también parece asegurado el precio del maíz próximo a sembrarse, con una fuerte caída de la producción brasileña que fue estimada en 87 millones de toneladas, una proyección que inicialmente, antes de la sequía, se esperaba en más de 100 millones.
La soja en su posición julio 2022 en Chicago vuelve a estar cerca de los US$ 500, por lo que para la próxima siembra también se confirman precios firmes.
Mientras, en Uruguay los cultivos de invierno siguen avanzando con un buen desarrollo. En algunas zonas del suroeste hay algunos problemas de anegamiento. Por otro lado, las heladas siguen amenazando a los cultivos de colza, pero por el momento en esas chacras se cruza el desafío sin daños relevantes.
EO