La propuesta que elevó el responsable del contrato para la construcción y operación de la planta regasificadora GNLS –el consorcio que integran GDF Suez y Marubeni– a Gas Sayago para retomar la obra de la planta regasificadora, implica una “revisión del contrato” y, en consecuencia, un costo mayor al que está estipulado, revelaron fuentes del Poder Ejecutivo a El Observador. El monto de la inversión prevista para la construcción de los muelles, una escollera y el buque regasificador se fijó en US$ 1.125 millones en el contrato vigente.
El gobierno “no está dispuesto a ceder” en ese aspecto porque entiende que no tiene por qué hacerse responsable de la mala experiencia que tuvo GNLS con su excontratista de la obra, la brasileña OAS, revelaron los informantes.
GNLS elevó una propuesta con nuevos contratistas internacionales y locales a Gas Sayago el pasado viernes 24 de abril. Para las autoridades, el argumento de que las “condiciones cambiaron” para seguir adelante con lo estipulado por contrato “no corre”.
A modo de ejemplo, una de las fuentes indicó que si el costo de la obra civil era menor al proyectado, GNLS no iba a plantear una revisión del contrato ante Gas Sayago, sino que se beneficiaría de esa ganancia. Por tanto, ahora Gas Sayago –la sociedad anónima integrada por UTE y ANCAP– no tendría por qué asumir el sobrecosto de la obra, producto de los nuevos contratos que GNLS debe cerrar para seguir adelante.
La delegación de GNLS encabezada por su gerente general, Fernando Tovar, que asistió a la comisión de Legislación del Trabajo de Diputados el pasado martes, dijo que aguardaba por la “luz verde” de Gas Sayago para retomar los “trabajos en días” y poder así continuar con la obra, luego de 70 días de paralización.
Anunció que los nuevos contratistas iban a retomar a una plantilla de algo menos de 400 trabajadores y que el resto–OAS tenía 700 obreros– iban a ser indemnizados. Además, GNLS aseguró que mantenía sin cambios la fecha estipulada para la entrega de la obra de noviembre de 2016. En declaraciones que divulgó Búsqueda el pasado jueves, Tovar dijo que hasta ese entonces Gas Sayago “no se ha mostrado dispuesta a responder lo planteado”.
La solución a esta controversia no parece sencilla, teniendo en cuenta la readecuación del contrato que pretende instrumentar GNLS. Las fuentes indicaron que dentro del Poder Ejecutivo hay tranquilidad porque el acuerdo de Gas Sayago con GNLS “es legalmente sólido. Si no cumple, se rescinde el contrato y se ejecutan las garantías”, explicaron. Gas Sayago tiene a su favor un depósito de GNLS por US$ 100 millones.
“Este proyecto tiene un esquema de contratación que se trabajó mucho y en el cual los riesgos de diseño, ejecución y operación los asumió GNLS. Si no hubiera sido así, quien estaría en la situación indeseable sería en primera instancia una empresa propiedad del Estado uruguayo”, declaró en una entrevista con La República la gerente general de Gas Sayago, Marta Jara, el pasado 10 de abril.
El conflicto por el rezago en la ejecución de la obra ya había sido abordado por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, con el vicepresidente Raúl Sendic en una reunión antes de que el mandatario partiera a la Cumbre de las Américas el pasado mes. “No queremos tener una obra parada. Es una inversión muy importante y el Uruguay tiene que salir adelante con este proceso”, declaró Sendic a la prensa. Agregó que existe “tranquilidad de que (GNLS) va a seguir porque los contratos que se establecieron son firmes y establecen multas importantes por su incumplimiento”.
Pesos pesados
En la comparecencia que GNLS realizó ante el Parlamento, informó que GDF Suez tiene ingresos anuales por más de € 81.000 millones (unos US$ 90.000 millones), casi 150 mil empleados en todo el mundo, con actividades en 70 países. Es el primer productor independiente de energía a nivel global con una capacidad de generación de 124.000 megawatts (MW) y es el líder mundial de gas natural líquido.
En tanto, respecto a Marubeni revelaron que su facturación anual ronda los US$ 130 mil millones. Cuenta con 453 empresas subsidiarias en 65 países con más de 39 mil empleados. Es la segunda comercializadora de gas natural licuado en Japón y es uno de los principales productores de energía de ese país, con una capacidad de generación de 33.000 MW a nivel mundial. A su vez, cuenta con una flota de 16 buques metaneros. “Queríamos dejar en claro las fortalezas que GDF Suez y Marubeni aportan al proyecto”, resaltó Tovar a los legisladores.
Reclamo sindical
Mientras Gas Sayago y GNLS negocian las condiciones para continuar con la obra, el Sindicato Único de la Construcción (Sunca) ya dejó en claro que independientemente de qué privado sigua adelante con la obra, pretende que GNLS o Gas Sayago respondan por la rescisión anticipada de los 700 contratos que tenía la brasileña OAS en la obra, que luego se declaró en concurso de acreedores.
El diputado oficialista y exsecretario general del Sunca, Oscar Andrade, dijo en la comisión de Legislación del Trabajo que el costo de resarcir a los trabajadores no supera el 1,5% del monto total de la inversión (unos US$ 17 millones), en el peor de los casos. El Sunca ya advirtió que hasta tanto no se solucione el resarcimiento por el incumplimiento de los contratos, no permitirá el reinicio de las obras. Incluso amenazó con extender el conflicto a otros proyectos como el gasoducto, la central a ciclo combinado de UTE y emprendimientos privados como última medida de lucha.