Con perspectivas económicas menos alentadoras y un clima de negocios menos propicio, un mayor descontento con la gestión del gobierno y un retroceso de la rentabilidad esperada, los empresarios uruguayos son más cautos a la hora de proyectar su producción y eso anticipa una desaceleración de la actividad económica.
Esos son las principales conclusiones que surgen de la séptima encuesta de expectativas empresariales realizada por la consultora Deloitte en abril, entre 246 altos ejecutivos de compañías que operan en el país en distintos sectores de actividad.
Según el sondeo difundido ayer, “la visión de los empresarios sobre la situación económica empeoró sensiblemente frente a la edición anterior”, realizada en setiembre de 2012. El porcentaje de encuestados que percibe una situación económica peor a la de un año atrás pasó de 37% a 60% del total.
En tanto, el porcentaje de empresarios que ven una mejora en la situación general de la economía aumentó levemente, del mínimo de 5% en setiembre de 2012 a 8% en la última medición.
La percepción acerca del clima de negocios se mantuvo prácticamente sin cambios respecto al sondeo anterior. La mitad de los encuestados percibió un deterioro, una cifra muy similar al 52% registrado hace siete meses.
Eso no implica que las condiciones para la concreción de negocios sean malas en Uruguay. De hecho, 53% de los encuestados señala que el clima es bueno o muy bueno, un “guarismo relativamente elevado en términos absolutos”, según los responsables del informe. Aun así, se trata del menor porcentaje desde que Deloitte realizó su primer sondeo, en marzo de 2010 y ese ratio se encontraba en 90%.
Los empresarios no solo ven una peor situación económica que en el último año, sino que además son más pesimistas respecto a lo que sucederá en los próximos 12 meses. Según el sondeo de Deloitte, mientras que en setiembre 53% de los encuestados esperaban un agravamiento de la situación económica, en abril aumentó a 66%, mientras que en materia de clima de inversión, pasó de 46% a 58%.
Los optimistas ocupan un lugar muy marginal en la encuesta. Solo 2% de los empresarios proyecta por delante un año mejor y un clima de negocios más favorable. En el sondeo anterior ese ratio era de 4%.
Situación de la empresa
Un porcentaje importante de empresas mantiene sus perspectivas de un incremento de la producción durante el próximo año. Sin embargo, ese porcentaje disminuyó respecto al relevamiento de setiembre. Mientras que en el sondeo anterior 37% de las empresas esperaba un crecimiento de la producción, en abril ese guarismo se redujo a 31%, y se mantuvieron en 9% las respuestas que apuntan a una reducción del volumen a producir. Según los responsables del informe, “los resultados sugieren un panorama de desaceleración económica para los próximos doce meses, aunque de crecimiento positivo”.
Los empresarios ven con mejores ojos el desempeño de sus propias compañías que el de la economía en su conjunto. Según la encuesta realizada por la consultora Deloitte, 27% de los empresarios considera que la situación general de su empresa se encuentra en mejores condiciones que hace un año.
Sin embargo, esa percepción muestra signos de debilitamiento. En abril de 2012 el porcentaje de empresarios que veían una mejor situación en su empresa que el año anterior era de 38%.
Incluso, por primera vez desde que Deloitte realiza su encuesta, el porcentaje de empresarios que ven una peor situación supera a aquellos que ven un mejor panorama. En la última medición, 31% de los encuestados considera que su empresa está en una peor situación que el año anterior, mientras que en abril del año anterior ese guarismo era de 18%.
En línea con esa percepción, la rentabilidad de las empresas encuestadas se encuentra hoy, en la mayoría de los casos, por debajo del año anterior. Solo en 15% de los casos hubo una suba en abril, respecto a igual mes del año anterior, mientras que en 54% hubo una caída.
Para el próximo año, las expectativas tienen un sesgo negativo, aunque se espera un retroceso menos generalizado que en los últimos 12 meses. En general, los empresarios esperan que la rentabilidad se mantenga sin grandes variaciones, mientras que 37% prevé un deterioro y solo 12% anticipa un aumento.
Aprobación oficial
La aprobación del gobierno por parte de los empresarios se encuentra en niveles mínimos para la actual gestión. En agosto de 2010, las autoridades locales contaban con la aprobación de 54% de los empresarios consultados por Deloitte. Actualmente, ese ratio cayó a 11%.
Mientras que en abril de 2012 el nivel de desaprobación era de 37% entre los empresarios, en igual mes de este año alcanzó 61%. En setiembre del último año era de 56% y la diferencia respecto a ese período se debió a que empresarios que se mostraban neutros –“no aprueba ni desaprueba”–, se inclinaron hacia el lado negativo.
Según señalan los responsables del informe, “la gestión del gobierno recibe mejores calificaciones en materia de crecimiento económico, desempleo y promoción de la inversión”. En tanto, las áreas más cuestionadas por los empresarios son las de “competitividad internacional, educación y seguridad pública”.
En la última medición llama la atención el “deterioro importante” en la evaluación que tuvo la gestión de la inflación y la situación fiscal, por parte de los empresarios relevados por la consultora Deloitte. Para este año, el rango de inflación más esperado por los empresarios es entre 8% y 9%, al igual que en 2014. Además, el 52,2% de los encuestados espera que el tipo de cambio se ubique entre $ 19 y $ 20.