"El dato de egreso no está. Es muy complejo llegar a eso". Sentado en la sala del directorio de UTU, el encargado de prensa de ese subsistema, Carlos Callero, reconoció que la información solicitada por El Observador no estaba disponible. "¿Puedo hablar con la directora, entonces, para que declare públicamente esto que usted me está confesando?", consultó este medio. "No, ella ahora está en una reunión. Podemos gestionar una entrevista para la semana que viene", fue la respuesta del funcionario. Nilsa Pérez, la directora, que había citado a El Observador a su oficina, ahora estaba en la sala contigua.
La historia empezó en setiembre cuando El Observador realizó dos pedidos de acceso a la información pública, uno a UTU y otro al Instituto Normal de Enseñanza Técnica (INET) con el mismo propósito: conocer los datos de egreso que, hasta el momento, no han sido presentados.
El pedido de acceso a información dirigido a UTU tuvo respuesta en el plazo indicado. Pero la contestación decía que no tenían el dato. "De acuerdo a lo solicitado, este departamento no cuenta con la información solicitada. (...) La única información que este campo estaba utilizando con tales fines corresponde a la aprobación del último año de la educación media básica y media superior", respondió en un documento el coordinador del Departamento de Estadística del Programa, Yonattan Montesdeoca.
Ese dato ya había sido solicitado por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) pero, según supo El Observador, tampoco tuvo éxito en conseguirlos. Es por esa razón que ni en los informes sobre el estado de la educación ni en el Mirador Educativo del instituto está disponible esa información. El dato de egresos presentado en educación media básica y media superior por este órgano independiente es genérico (no está dividido por Secundaria y UTU) y es una estimación basada en la Encuesta Continua de Hogares. El dato oficial no está.
Nilsa Pérez estaba en el exterior el día que El Observador recibió la respuesta sw su pedido de acceso a la información. "Si es algo urgente, comunicate con el consejero (Miguel) Venturiello", escribió por Whatsapp al periodista que intentó comunicarse con ella. Pero Venturiello no atendió ninguna de las llamadas que se le realizó en ese día. La directora de la división encargada de brindar esos datos, Virginia Verderese, aseguró que estaba en China por misión oficial y tampoco respondió las preguntas de El Observador.
A los días, Pérez, aún en el exterior, habló con este medio y, aunque no quiso hacer declaraciones públicas, prometió que entregaría los datos de egreso solicitados al regreso de su viaje. Venturiello, por su parte, dijo el 26 de setiembre que esos números sí estaban disponibles pero no están sistematizados por el Programa de Planeamiento Educativo porque no consideran que sea una información relevante. "No sé si me cambia mucho saber cuantos egresados tengo", dijo a El Observador.
Cuando la directora de UTU regresó de su viaje, organizó la reunión prometida. Citó para este jueves. Apenas comenzó el encuentro entregó un sobre cerrado y dejó al periodista hablando con Callero, el encargado de prensa. "La casa es seria", expresó al retirarse.
Antes de revisar los documentos que estaban dentro del sobre, el periodista debió firmar un documento donde daba constancia de que había recibido la información solicitada. Pero en la caratula decía que dentro del sobre estaban los datos de "matriculación" y de "resultados". "¿Y los datos de egresos?", preguntó El Observador. "¿A qué te referís con datos de egresos?", respondió Callero antes de señalar que en el sobre estaban los datos de "aprobación" de cursos. Lo que vino después fue un debate entre la diferencia entre los datos de aprobación y los de egresos. Finalmente Callero reconoció que los datos de egresos no están porque procesarlos sería "complejo".
Una hora después, el mismo periodista estaba parado en la puerta del INET reclamando la respuesta a un pedido de acceso a la información solicitado el 10 de setiembre. El pedido exigía conocer los datos de egreso de este instituto que forma a los docentes que, luego, enseñan en UTU. Por ley, la administración se encuentra obligada a entregar la información requerida en el plazo de 20 días hábiles. Este jueves ya se cumplían 32 días hábiles y aún no había respuesta.
"Mil disculpas pero perdí la nota que entregaste. No la encuentro por ningún lado. ¿Te animarás a entregarla de nuevo y nosotros la elevamos al Consejo?", respondió Dorymart Macías, la directora de la institución. Tres semanas antes, El Observador había consultado cómo iba el trámite y Macías aseguró que estaban "atrasados" porque habían ocupado sus esfuerzos en la preparación de su acto de colación de grado.