Además, hay quienes desde el interior apuntan a vender a otros departamentos, pero la capital termina siendo el destino, porque no logran entrar al resto del país.
Sin embargo, hay algo que parece estar modificándose de la mano de un recambio generacional que está viendose en el interior. Básicamente, esto se da por dos factores.
Por un lado, el uso de nuevas tecnologías, que requiere de personas jóvenes que entiendan cómo implementarlas. El segundo factor es el retiro de algunos empresarios más entrados en edad y la llegada de sus hijos, que suelen tener entre 30 y 40 años.
Esto no solo implica cambios en materia de liderazgo, sino que también se dan procesos de modernización dentro de las empresas.Un caso que funciona como ejemplo es el de
Soledad Berlangieri oriunda de Treinta y Tres, que junto a su hermana fundaron Little Market, una tienda de juguetes que solo vende a través de la web. Esto les ha permitido llegar a más departamentos, aunque reconoció que la mayor parte de los compradores están en la capital.
Pablo Gasalla, director de Gasalla Negocios Inmobiliarios en Maldonado, también viene haciendo un gran proceso de digitalización en su empresa.
La compañía fue fundada por su padre, Daniel Gasalla, y hoy en día están encarando varios proyectos que se centran en aspectos tecnológicos.
Rodrigo Rosas, de Río Negro, también está en el rubro pero a través de la construcción de casas transportables.
Si bien en su caso, al tener hijos chicos, el interior es el lugar ideal para desarrollarse profesionalmente, destacó que el precio de los materiales que vienen de Montevideo es algo que termina afectando el costo del producto final.
Andrés Centurión, propietario de una cadena de supermercados en Mercedes, también tiene algunos inconvenientes si se compara con la capital. Sobre todo, la dificultad de seguir agregando locales y que estos sean rentables con un ritmo de venta sostenido.
Todos tienen otra cosa en común: forman parte de manera activa de las asociaciones comerciales e industriales de sus departamentos. Desde ese lugar, más allá de las trabas que día a día encuentran, intentan que más personas jóvenes se metan en el mundo empresarial.
Pablo Gasalla - Maldonado - Inmobiliaria Gasalla
Pablo Gasalla
“Todo depende del rubro en el que se esté. Nosotros hace 20 años que tenemos inmobiliaria y la hemos ido ampliando en la medida en que pasaron los años. En cuanto a las dificultades, la gran ventaja que tiene Maldonado es que no está tan adentro de Uruguay y eso da un poco de aire. Además, hemos tenido y aún mantenemos, una gran relación con el Centro de Inmobiliarias de Piriápolis.
Incluso fui parte del equipo de dirección de ese centro y eso ha sido algo que nos ha ayudado a nosotros, pero también a muchas empresas del sector que están empezando. Si bien hay una actividad interesante en este sentido, aún hay mucho para hacer porque el interior suele pecar de cómodo y nos quedamos en nuestra zona de confort.
De a poco, los más jóvenes están involucrándose en la actividad comercial. Este año han abiertos muchos locales de la mano de chiquilines, más allá de todo lo que viene pasando con la pandemia.
En mi caso, se presentó la posibilidad de tomar las riendas de la empresa porque era necesario encarar un proceso de digitalización. Le dimos una vuelta de tuerca y estamos en medio de un proceso que acerca herramientas digitales al rubro inmobiliario, y la realidad es que nos está yendo muy bien gracias a esto”.
Soledad Berlangieri - Treinta y Tres - Little Market
Julieta y Soledad Berlangieri
“Nuestra empresa trabaja 100% online. De alguna manera, tenemos base en Montevideo porque gran parte de las ventas van para allá, a pesar de que la empresa oficialmente esté en el departamento de Treinta y Tres. Trabajar desde el interior es difícil: nosotros hemos hechos malabares, de verdad.
Al vivir en el interior, intentamos enfocar las ventas a otros departamentos pero la realidad es que no encontramos el perfil del cliente como sí lo tenemos en Montevideo. Para mí sería inviable tener mi empresa acá y que fuera rentable solo con las ventas del departamento.
El Centro Comercial de Treinta y Tres ha sido de gran ayuda para muchos, sobre todo cuando se está empezando o se necesita un empujón para desarrollar el negocio.
En el caso de Treinta y Tres hay más jóvenes en el mundo empresarial, a pesar de que aún falta dar un salto en calidad. Creo que hasta ahora ha sido demasiado casero y falta profesionalización, algo que termina perjudicando la calidad de los productos y no ayuda a la continuidad de la empresa.
Esto va a cambiar en la medida en que vayan surgiendo nuevas oportunidades y la capacitación también llegue. El centro comercial en esto ha tenido algunas iniciativas, que se verá en el corto plazo si es que efectivamente dan resultados.
Más allá de esto, todos estamos haciendo o poniendo nuestro granito de arena para que el departamento pueda crecer en lo comercial”.
Rodrigo Rosas - Río Negro - Singular Housing
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Rodrigo Rosas
“El gran problema en el interior, por lo menos en nuestro caso, es el de los costos. Esto termina haciendo que la empresa sea más cara que el resto de la competencia, que está en Montevideo.
Los materiales se compran en la capital del país, y cada camión que encargo me cuesta US$ 800. Además, es paradójico, porque casi todos los materiales que van a Montevideo, pasan por en frente del local donde estoy yo porque vienen desde Argentina. Sin embargo, radicarse en el interior tiene sus cosas buenas si uno hace el balance.
Al tener hijos chicos, yo estoy a tres minutos de mi casa. Cualquier cosa que pase o que necesiten, no me cuesta nada ir por un rato y después volver a la oficina.
Por otro lado, somos socios de la Asociación Comercial e Industrial de Río Negro, que tiene un rol importante, aunque siento que a veces no es aprovechado por todos. Pero si se sabe aprovechar, está muy bueno, porque ayuda a vincularse con Montevideo, ya que nos acerca a algunas organizaciones importantes.
Para que esto cambie, en la asociación tendremos que poner más énfasis en la comunicación de resultados: creo que ahí es donde puede estar el problema”.
Andrés Centurión - Soriano - Supermercados Alto Sur
Andrés Centurión
“La diferencia con Montevideo es grande, sobre todo porque los supermercados son negocios que dependen de la cantidad de gente que viva en la zona. En el interior no vive tanta gente distribuida por barrios, y eso influye. Nuestro negocio es lineal, cuantos más metros cuadrados se aumenten, más se vende. Sin embargo, en el interior no pasa así, dado que llega un momento que no es rentable seguir expandiéndose porque el número de ventas no es suficiente.
En nuestro caso participamos de varias asociaciones comerciales, pero más que nada para apoyar el comercio local. Nos pasa que somos locatarios, pero competimos con cadenas que son regionales o nacionales y que vienen a instalarse en el interior.
Más allá de la competencia, acá en Mercedes se da eso de que los vecinos prefieren ir al supermercado local solo para apoyar al comercio del departamento.
Noto que hay más gente joven, pero en Soriano creo que cada vez hay menos emprendedores. Esto pasa porque son épocas complejas y no siempre uno encuentra capital financiero como para empezar un negocio. Va a contrapelo de lo que pasa en otros lugares, donde la pandemia ha impulsado emprendedores, acá más que nada ha habido empresarios que tomaron otros rumbos, pero no emprendieron”.
Sebastián Albanés - Florida - Centro Comercial
Sebastián Albanés
“Viene habiendo un recambio generacional, se nota sobre todo en el último tiempo. Se da en empresas familiares en donde los jóvenes van tomando el mando de a poco, y ahí se nota cómo cambia por completo la dinámica de la compañía. Pasa en todo sentido, ya sea en la forma de trabajar, la estética de cada empresa o la manera en la que se canalizan las ventas.
En estos casos, se combina la experiencia de los más veteranos, que ya tienen años en el rubro, con la impronta de los más jóvenes. Esto es fundamental sobre todo en la digitalización, porque la pandemia ha provocado cambios vertiginosos, y reinventarse es casi que una obligación en algunos casos.
Al margen del cambio generacional, la diferencia con la capital se sigue notando en algunos sectores. Cuando vendés algo, ya sea presencial o por e-commerce, siempre te marcan que estás en el interior. Como si eso fuera un impedimento o algo malo. Sin embargo, hay veces que un producto llega antes cuando se lo envía desde el interior que cuando se hace la logística dentro de Montevideo.
Para cambiar esto, es necesario que más empresas del interior trabajen a nivel nacional, y así se podrá comunicar que la calidad es igual o mejor que en Montevideo”.
Francisco Pesce - Paysandú - Ascent Consultores
Francisco Pesce
“Nos instalamos en el 2012 y desde ahí siempre ha sido el mismo problema: todo se centraliza en Montevideo. La mayoría de los trámites se tienen que hacer o terminar de hacer allá.
Por ejemplo, los proyectos de inversión se tienen que hacer en las oficinas capitalinas de los ministerios.
Esto ha cambiado con la pandemia, pero de todas formas la información siempre se tiene que presentar de forma física en Montevideo.
Para paliar esta situación, tenemos una oficina en la capital, y nos sirve para agilizar muchos de los trabajos. Cuando no teníamos esta posibilidad, perdíamos mucho tiempo y el costo para el cliente terminaba aumentando.
En Paysandú, el Centro Comercial e Industrial no tiene una presencia muy fuerte o activa, entonces eso hace difícil que la gente se acerque. De igual forma, hay un recambio generacional y personas jóvenes tomando la posta, sobre todo por temas de herencia o porque recién egresados deciden llegar al interior porque quieren una mejor calidad de vida.
Esto lo debemos aprovechar, porque no siempre se cuenta con gente joven que tenga ganas de sumarse o de hacer cosas nuevas. Creo que será parte de un proceso natural, en donde se terminará impulsado y el centro comercial tendrá el rol preponderante que debería estar teniendo”.