16 de agosto de 2013 16:39 hs

La jornada anual de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC) realizada este jueves en el Salón Egeo, en Paysandú, se cerró con polémica. La mesa de cierre estuvo integrada por el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Fratti y el director de la UPIC, Alvaro Simeone.

La mesa fue moderada por el periodista de radio Carve, Martín Olaverry, quien recibía preguntas del público –que concurrió en masa (se calcularon más de 1.300 personas) – y los panelistas respondían.

En un momento se le preguntó a Simeone qué consideraba que debía hacer el Estado para apoyar a la ganadería. Simeone respondió que no debía hacer nada. Dijo que los criadores no debían recibir ningún incentivo por el porcentaje de preñez, ni por los terneros nacidos, ni por los kilos de novillo enviados a frigorífico ni por el rendimiento de las reses en la planta de faena. Consideró que de esos temas se encarga el propio mercado y reconoció que hace 20 o 25 años pensaba totalmente diferente.

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Luego se le planteó una pregunta al ministro Aguerre, quien antes prefirió responderle a Simeone. El jerarca enfatizó que el Estado sí debía intervenir porque hay temas que el sector privado por sí solo no los resuelve. Puso como ejemplo la sanidad animal, el cuidado de los recursos naturales, la inocuidad alimentaria, la certificación y la apertura de nuevos mercados internacionales. Dijo que si el sector privado no está de acuerdo con la intervención que devuelvan toda la quita de impuestos a las que accedieron en los últimos años gracias a la Ley de inversiones.

Ambos se referían a temas diferentes, el primero sobre la intervención directa del Estado en los negocios de la producción y el segundo sobre temas macro vinculados directamente con las tareas de gobierno, pero la discusión no quedó ahí.

Aguerre agregó que él pensaba igual que hace 25 años, que no había cambiado “la hoz y el martillo por la curva de oferta y demanda” y dijo no saber si antes pensaba como un viejo o ahora como joven.

La respuesta de Aguerre irritó a Simeone, quien después sostuvo que esa no era la forma ni el contexto para realizar ese tipo de descalificaciones personales. Y dijo que la metamorfosis al revés también le parecía sospechosa, que un empresario sin antecedentes políticos esté dedicado a la política partidaria.

El profesor de Facultad de Agronomía recordó una reunión de los actores de la ganadería de carne con Aguerre, celebrada hace dos semanas en Tacuarembó. “Ahí había mucha gente, tal vez demasiada, y muy pocas ideas. Tampoco hubo muchas ideas brillantes”, dijo. “Tal vez unos cuantos estaban o estábamos de más”, agregó.

Por último señaló que hay demasiadas dependencias dentro del MGAP, “como el Programa de Producción Responsable, y tantos otros de esos programas que empiezan con p, la misma p de plata, porque para tener un programa de esos hay que poner plata y alguien tiene que ponerla ¿Tanta cosa para hacer un tajamar o un tanque australiano? ¡Por favor!”, concluyó.

Al finalizar la actividad el propio Simeone intentó ponerle paños fríos a la situación. Dijo que en más de 10 años de trabajo de la UPIC Aguerre fue el primer ministro de Ganadería que tuvo en cuenta las investigaciones de la institución y que los consultó al respecto.

Mientras el público se retiraba Aguerre y Simeone charlaron mano a mano un largo rato sobre el estrado. Luego El Observador le consultó a Simeone sobre el tono de esa charla privada pero el docente prefirió no referirse al tema.

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