El viernes por la noche, mientras la ciudad se teñía de celeste y euforia en la previa del partido de Uruguay y Costa Rica, en el Auditorio Adela Reta se presentó la primera función de El Mesías, el espectáculo de Mauricio Wainrot inspirado en el Oratorio homónimo de Georg Friedrich Häendel. El contraste fue interesante, no solo porque el buen desempeño que viene realizando el Ballet Nacional del Sodre (BNS) se comprobó en la cantidad de público que llenó la sala en días en que la cultura parece quedar relegada de los intereses generales, sino por ese cielo azul celeste que dominaba el escenario a través de la preciosa puesta en escena del fallecido Carlos Gallardo.
Ese etéreo “don de fluir”
El Ballet del Sodre estrenó el viernes El Mesías, una de las obras más importantes del coreógrafo argentino Mauricio Wainrot, que corporaliza de forma bella y sutil el oratorio homónimo de Häendel