La calidad de la lana depende de nosotros; disponemos de la calidad y de las herramientas y está en nuestras manos obtener el máximo valor por nuestro producto”. Ese concepto fue manejado por D’Jalma Puppo, un productor que se convirtió en el exportador de su propia lana desde 2002 y que además coloca la producción de otros productores desde 2008.
Está en manos del ovinocultor obtener el máximo valor posible por sus lanas
Un empresario que exporta sus lanas expuso reflexiones enriquecedoras en Agro en Foco