La intención de siembra de trigo por parte de los productores agrícolas es muy baja y se estima que el área caerá 30% respecto a la campaña 2013/2014. El gerente técnico de Agroterra, Gonzalo Reynoso, estimó que no habrá más de 250 mil hectáreas de trigo en todo el país.
Comentó a El Observador que los malos resultados económicos de las últimas campañas, sumados a una cosecha de soja que desilusionó por los bajos rendimientos, harán que muchas empresas reduzcan el área de siembra.
Además consignó que se estima que este será un año Niño, cuando en Uruguay generalmente ocurren precipitaciones por encima de lo normal en primavera y verano. Por lo tanto si llueve mucho en octubre, noviembre y diciembre se verá afectada la calidad del trigo, justo en un momento en que las empresas se juegan su sobrevivencia. Por lo tanto los agricultores optarán por capitalizar esas lluvias con soja de primera, corriendo menos riesgo.
Por otra parte también se estima que el área de cebada será baja. Las malterías tienen la expectativa de que se siembren unas 110 mil hectáreas y proponen pagarle a los productores US$ 240 por la primera tonelada. Pero los asesores admiten que los productores prefieren no arriesgarse a sembrar cultivos de invierno.
Esta semana se concretarán las últimas trillas de soja y se confirmó lo que se temía: los rendimientos son 1.000 kilos inferiores a los que se proyectaban en enero.
Reynoso indicó que los rendimientos promedios en la zona de Young se ubican alrededor de 2.100 kilos por hectárea; en la zona de Guichón y ruta 26, en Paysandú, se ubican entre 1.600 y 2.000 kilos por hectárea; y entre Mercedes y Carmelo se lograron unos 2.800 kilos por hectárea.
Según el agrónomo, el principal factor que afectó los rendimientos fue la falta de lluvias en el período crítico, pero también hubo diferencias entre los campos buenos y los demás, los que se fertilizaron bien y los que no, y las chacras nuevas y las de 10 años de agricultura continua.