En el Prado hay vacas, ovejas, caballos, productos de cuero, hombres y mujeres de campo, niños de túnica, jóvenes curiosos y marcas, muchas marcas. Según el director de Exposiciones de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Alejandro Carvalho, en su edición número 180, la Expo Prado contó con alrededor de 620 stands de empresas que buscaron mostrarse, y hasta vender, a las cerca de 500 mil personas que durante 15 días la visitaron.
Como todos los años, las empresas fueron de rubros tan variados como bancos, tiendas de indumentaria y accesorios ecuestres, todo tipo de maquinaria para la producción en el campo, comida, celulares, autos y camionetas. Los stands son parte fundamental de la exposición, ya que corresponden al 65% de todo lo recaudado, e incluso tienen su propia entrega de premios.
Carvalho explicó que por cuestiones de espacio la cantidad de stands se mantiene de un año a otro, pero que la cantidad de marcas crece a ritmo de 15% por año. Esto se debe a que hay empresas que alquilan un stand y se ponen de acuerdo con otras para que utilicen el espacio a cambio de que aporten algo para su armado.
Los espacios para stands cuestan entre un mínimo de $ 30 mil y un máximo de $ 800 mil. Esta cifra depende del tamaño, la ubicación y la estructura que el lugar ofrece, que puede ser desde un edificio techado hasta un espacio vacío.
A su vez, a los costos de alquiler se suman el precio de la agencia de publicidad que diseñe y elabore la propuesta, y los elementos para su armado. Por ejemplo, la tienda de indumentaria de trabajo y campo Pampero invirtió $ 300 mil pesos en el alquiler de un espacio de 80 metros cuadrados, y $ 560 mil en el armado y el diseño del stand. Por su parte, Tranquera, que también vende indumentaria de campo y accesorios de cuero, invirtió casi $ 450 mil pesos en la realización del stand, pero según su propietario, Rober Bentancor, esa inversión retorna con las ventas que hacen durante los días de exposición.
Hay empresas que mantienen el mismo lugar hace 50 años. Sin embargo, la ARU varía 30% las marcas que se presentan en la exposición, debido a que, según Carvalho, hay realizaciones que no conforman, y se busca variar lo que se expone.
La expo como vidriera
Además de las cerca de 500 mil personas que visitan la Expo Prado cada año, la actividad tiene gran repercusión en los medios, explicó Carvalho, por lo que es una “vidriera” para las marcas. Algunas empresas invitan a sus clientes a conferencias, degustaciones de productos o para conversar sobre algún negocio, dijo el director de la exposición.
Además, les permite a las marcas “estar al lado de los productores”, un sector con un gran poder adquisitivo y de gran crecimiento en los últimos años, aseguró Carvalho.
Casi todos los stands venden, además de ofrecer información sobre los productos. Si bien las marcas de autos o maquinaria para la producción agrícola no realizan ventas en sus stands, la Expo Prado es un lugar de acercamiento del cliente con el producto, lo que, según el director de exposición de ARU, puede convertirse en ventas.
Stands interactivos
Juegos con pantallas táctiles, degustaciones, actores en escena pantallas 3D y productos que los visitantes de cada stand puedan tocar. Según Carvalho, desde la ARU se motiva a que las empresas tengan una propuesta que permita participar al visitante e interactuar. Para esto la asociación tiene un servicio de consultoría personalizado que ayuda a cada empresa en el desarrollo de su propuesta con el objetivo de renovarla año a año.
Además, la ARU puede subvencionar el total del costo de alquiler si entiende que la propuesta que ofrece la marca puede ser un atractivo para los visitantes de la exposición.
Un ejemplo de propuesta interactiva es la del stand del Instituto Nacional de Carnes, uno de los más grandes de la exposición, en el que actores y una presentación 3D se dirigía a niños para explicar las funciones del instituto. En el caso de las telefónicas, ANTEL y Movistar contaban con juegos y promociones para comprar en los stands y con sorteos.Según Carvalho, la ARU buscó organizar una “Expo Prado interactiva”, algo que es una tendencia de los últimos años.