13 de diciembre de 2012 19:06 hs

El trigo uruguayo cumple un quinquenio como rubro relevante de exportación con la cosecha que está terminando este fin de semana. Es el peor año de estos cinco, pero aun así, una zafra incomparable con la historia previa a 2008. El ascenso de la soja a partir de 2002 terminó por consolidar a su cultivo complementario como producto de exportación.

Este año, con todas las dificultades vinculadas a una primavera lluviosa, el cereal será de todos modos un rubro importante de exportación. Y para algunos productores será una pieza importante en la tarea de pagar los altos alquileres de la tierra y conseguir un margen. Para otros productores será un dolor de cabeza no solo porque no permitirá cubrir los costos del cultivo sino porque las limitantes de calidad no permitirán cumplir compromisos pactados en ventas a futuro.

Según las cifras oficiales, fueron sembradas en Uruguay 450 mil hectáreas de trigo. Eso ya marcaba un descenso respecto a la siembra del año anterior, cuando la superficie anduvo por las 600 mil hectáreas. Se sabía que la producción iba a bajar porque ante el alto precio de la soja, y lo incierto del precio del trigo en el primer trimestre del año, muchos productores apostaron a la soja en exclusiva, de primera, jugándose a un buen rendimiento.

Más noticias

En la decisión pesaba también la situación de año Niño, que suele traer primaveras lluviosas que complican al cereal.

Los pronósticos climáticos se cumplieron casi al pie de la letra y quienes apostaron a sembrar una soja en la fecha ideal para el cultivo renunciando al trigo suspirarán aliviados. La oleaginosa ha vuelto a cotizaciones por encima de US$ 500 por tonelada y los cultivos presentan un muy buen estado en el comienzo de su ciclo.

Pero muchos productores no pueden simplemente parar y hacer un único cultivo al año y sembraron. Por las lluvias excesivas tuvieron un rendimiento menor al del año pasado. Tras el récord de la cosecha pasada, cuando se pasaron por primera vez los 3.300 kilos, en la presente no se llegará a los 3.000 kilos por hectárea.

La resultante será una caída importante de la producción que, tras superar los 2 millones de toneladas en la zafra pasada, retrocederá a 1,3 millones en la presente.

El problema no es solo de volumen. Hay una parte de ese trigo que no es apto para consumo humano, porque 2012 quedará marcado como el año en el que finalmente atacó el hongo más temido por los productores de trigo, el Fusarium.

Eso lleva a que haya habido chacras con espigas que no tienen granos o que tienen los granos contaminados con el hongo.

Pero la producción es suficiente para el consumo interno. Entre los 1,3 millones de toneladas producidas y las 400 mil del consumo interno, hay un margen razonable para el abastecimiento de los uruguayos.

Para aquellos productores que lograron esquivar el ataque del Fusarium y lograron un trigo de buena calidd, no necesariamente será una mala cosecha. El trigo de calidad no abunda en la región. Y lo que no abunda, vale. Si la zafra no colmó las expectativas en cuanto a producción y calidad, sí ocurre en el precio del grano.

Los productores en el otoño esperaban precios de US$ 240 a US$ 250 para tomar una decisión de siembra, y los compradores no se animaban a comprometerse a dichas cotizaciones.

Las sequías de EEUU, Rusia y Ucrania impulsaron las cotizaciones hasta los US$ 320 actuales.

Y en esta semana el gobierno argentino anunció que solo autorizará la exportación de 4,5 millones de toneladas de trigo, lo que deja a Brasil muy necesitado de importar por fuera de su abastecedor casi exclusivo en otras épocas. Ese volumen significaría las menores exportaciones argentinas de los últimos 15 años.

Y como contrapartida está Brasil, donde la producción permanece estable, pero las necesidades de importación son fuertes, porque las lluvias también dañaron a los cultivos.

En el informe mensual de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de EEUU divulgado el martes 11 fueron corregidas al alza las necesidades de importación brasileñas a 7,5 millones de toneladas. De modo que si se cumplen las restricciones que impone el gobierno argentino –que ha interrumpido la emisión de registros de exportación–, Brasil debería conseguir como mínimo 3 millones de toneladas “no argentinas”.

Podría pensarse que Uruguay juega casi solo para exportar al país norteño. Pero no es tan así. Los tiempos han cambiado y Paraguay se ha vuelto una potencia agrícola. Y ha logrado una buena cosecha, tanto en volumen como en calidad. Serán exportadas desde Paraguay 1,6 millones de toneladas, algo que puede parecer sorprendente dado el carácter subtropical de ese país. Pero no sorprende a quienes están cerca de la pujante agricultura paraguaya.

De todos modos, los precios regionales por encima de los US$ 300 deben mantenerse a pesar de que el mercado internacional está en principio razonablemente abastecido y los precios de Nueva Palmira superan a los de Chicago.

Quienes no llegan a la calidad panadera logran colocar el trigo forrajero a un muy buen precio de US$ 250 la tonelada y a veces más para la exportación o el mercado interno. En un mundo con escasez de maíz, estos trigos son buscados activamente.

Es una zafra de resultados dispares, con una producción que será muy inferior a la del año pasado, donde la calidad se pagará en forma diferencial, y en la que nadie tendrá mucho tiempo para festejar o lamentar. Apenas cosechado hay que sembrar los cultivos de verano que serán los que tendrán la responsabilidad de hacer la diferencia en esta agricultura de costos cada vez mayores.

Fueron cinco años muy favorables para el trigo en Uruguay. En el sexto llegó el Fusarium. Pero el daño fue mucho más limitado que en otros años lluviosos en los que el hongo hizo desastres. La presencia de Uruguay como exportador de trigo no quedará interrumpida por un paso en falso.

La sequía de EEUU

En el mundo se espera que haya un razonable abastecimiento de trigo. Los altos precios llevarán a que se coseche en 2013 la mayor superficie desde 1998, según el International Grain Council, con sede en Londres, que estima que se sembrarán 223,2 millones de hectáreas.

Eso podría significar una normalización del mercado. El informe de esta semana del Departamento de Agricultura de EEUU corrigió al alza la perspectiva de reservas mundiales de trigo, con lo que provocó una baja importante en el mercado, que no se vio reflejada en Uruguay por la escasez de trigo de calidad en la región.

En Europa hay un área importante sembrada. Pero la incógnita del mercado la vuelve a tener EEUU y su sequía. El cultivo fue sembrado en condiciones casi extremas de sequía y comenzó mal. Luego, como es habitual, fue cubierto por la nieve y habrá que esperar a fines de marzo. Si la primavera estadounidense no interrumpe la actual sequía, la calma que pueda instalarse en el mercado del trigo quedará borrada por el quiebre de la cosecha del principal exportador mundial.

Y también se observará con lupa lo que pase en la ex Unión Soviética, que por calor excesivo ha perdido dos de las últimas tres cosechas. Aunque es difícil que durante todo 2013 se mantengan los precios de más de US$ 300, si no llueve en las zonas clave, el mercado seguirá candente.

Déficit regional y ascenso de India

El diferencial entre las necesidades de Brasil y el saldo exportable de Argentina se ubicaría en 3 millones de toneladas. De no autorizarse más de 4,5 millones de toneladas para ser exportadas desde Argentina, sería la mayor diferencia de la historia y, en cualquier caso, obligaría a Brasil a buscar trigo fuera de la región, pagando el arancel externo común, lo que elevaría los precios por encima de las referencias internacionales.

Por otra parte, cuando se piensa en un abastecedor global de alimentos no suele pensarse en India. Sin embargo, el año próximo además de ser el principal exportador mundial de carne bovina (de búfalo en su caso), también tendrá un récord de exportación de trigo.

Si el mercado internacional de trigo se ha mantenido estable en este año ha sido porque los embarques de trigo de la India han reemplazado a los de Rusia y Ucrania, cuyas reservas van menguando luego de fuertes ventas a mediados de año que contrastaron con la pobre cosecha en ambos países.

El Departamento de Agricultura de EEUU estima que las exportaciones de trigo indio alcanzarán a 7,5 millones de toneladas. Bastante más que las ventas de Argentina. India alcanzaría así el quinto lugar como exportador mundial de trigo. Además del primer lugar en carne, viene resultando cada vez más relevante como exportador de arroz.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos