La Fiscalía Especializada en Estupefacientes desactivó en conjunto con la Policía una célula del grupo criminal brasileño Primer Comando Capital (PCC) que se había instalado en el país, informó Telenoche y confirmó El Observador. La Justicia imputó a tres personas por este caso, un hombre y dos mujeres, todos con antecedentes penales. Este jueves habrá una nueva audiencia de formalización por este caso.
El PCC es, junto a Comando Vermelho, el grupo criminal más grande de Brasil, con cientos de delincuentes entre sus filas. El 24 de abril de 2017 este comando paralizó Ciudad del Este, en Paraguay, la segunda ciudad más habitada de ese país, en la triple frontera con Foz de Iguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina).
Como maniobra de distracción, el PCC hizo detonar varios coches con bomba incendiaria en lugares estratégicos de la ciudad, al tiempo que volaron la sede de Prosegur.
En el asalto se llevaron US$ 8 millones y mataron a un policía. Cinco delincuentes murieron durante la fuga, que se produjo ya en territorio brasileño.
En los últimos años varias seccionales policiales del interior del país, sobre todo aquellas más cercanas a la frontera con Brasil, emitieron advertencias ante posibles atentados del PCC.
Por otra parte, en julio de este año el fiscal de corte Jorge Díaz dijo que Uruguay debía estar en alerta ante la expansión en las cárceles de Latinoamérica de integrantes del PCC. En particular, el fiscal se refirió a las "ramificaciones en países vecinos", como Paraguay.
"A veces uno se lamenta tener razón; a veces uno desearía en algunas de estas cosas estar equivocado", declaró entonces en una entrevista con Arriba Gente de Canal 10. También dijo que estaba comunicado "con todas las fiscalías" de la región mediante la participación de Uruguay en la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos.
"Y estamos en permanente contacto transmitiendo información, y hay problemas que uno los ve venir porque están ocurriendo en otros países", advirtió.