Los fondos de cobertura afectados por una violenta venta de activos argentinos durante el verano están invirtiendo más dinero en el país, apostando a que los bajos precios actuales van a aumentar.
Algunos grupos de fondos enfocados en los mercados emergentes han recaudado nuevo capital procedente de inversionistas, mientras que otros están aferrándose a sus posiciones antes de las elecciones generales de Argentina este mes, en las cuales se espera que ganará el candidato peronista Alberto Fernández.
VR Capital Group, un fondo de cobertura con US$4.8 mil millones en activos, lanzó un nuevo instrumento el mes pasado para invertir en Argentina, poco después de sufrir grandes pérdidas por la caída del mercado en agosto provocada por un duro revés en las perspectivas de reelección del presidente Mauricio Macri.
El grupo especializado en mercados emergentes con sede en Londres, cuyos activos bajo administración disminuyeron en más de 20 por ciento en agosto, les solicitó a los inversionistas que destinaran capital a su Fondo de Recuperación de Argentina mientras se prepara para ampliar su exposición a los activos del país.
Un inversionista del fondo dijo que le sorprendió escuchar que VR Capital estaba recaudando capital porque había estado devolviéndoles dinero a los inversionistas durante los últimos años. La empresa no respondió a una solicitud de comentarios.
Autonomy Capital, que administra US$6 mil millones en activos, también ha estado recurriendo a los inversionistas existentes para obtener capital con el fin de aumentar sus inversiones en Argentina. El fondo de cobertura fue uno de los más afectados por la liquidación del verano, pues perdió US$1 mil millones en un mes. La empresa no quiso hacer comentarios.
Greylock Capital Management, otro inversionista de larga data en Argentina, ha estado aumentando sus apuestas desde agosto.
Los inversionistas globales abandonaron los activos argentinos en masa después de la aplastante derrota de Macri en las elecciones primarias contra Fernández, cuya compañera de fórmula es la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El peso perdió más de una quinta parte de su valor ante el dólar, y el precio del bono del siglo, que alguna vez fue tan elogiado, se desplomó un 40 por ciento desde sus niveles previos a las elecciones hasta alcanzar los 44 centavos por dólar.
"Definitivamente existe un potencial de crecimiento en Argentina a partir de estos niveles", dijo un gestor de fondos de cobertura con exposición a la deuda del país.
Aunque faltan apenas semanas antes de las elecciones presidenciales, a los principales acreedores del país no les ha sido fácil formar una idea concreta de las prioridades de Fernández para la economía y qué tipo de relación busca tener con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual le concedió al país un histórico rescate de US$57 mil millones el año pasado. La forma en que proceda Fernández tendrá serias implicaciones para la capacidad del país de pagar la deuda del Fondo y la deuda de aproximadamente US$50 mil millones a mayor largo plazo que se les debe principalmente a inversionistas extranjeros.
"Los inversionistas padecen un serio trastorno de estrés postraumático con los bonos argentinos", dijo un inversionista en mercados emergentes, refiriéndose a los ocho impagos de deuda soberana del país, dos de los cuales sucedieron en este milenio. "No hemos descartado recaudar nuevo capital, pero en este momento es más fácil redistribuir nuestro dinero", añadió.
Macri admitió a finales de agosto que el país necesitaría reestructurar sus deudas, y como un ochenta por ciento de los pasivos del país están denominados en moneda extranjera, cualquier nueva caída del peso ante el dólar hará que esas obligaciones sean aún más difíciles de cumplir.
Un gestor de fondos de cobertura enfocado en los mercados emergentes quien consideró, pero finalmente evitó, recaudar un fondo enfocado en Argentina, notó mucha incertidumbre en las perspectivas del país, pero dijo que el tema de la inversión sigue siendo "el tema candente" en los mercados emergentes.
El gestor añadió: "Causó mucho dolor y pérdidas en agosto, y cada vez que hay muchas pérdidas, suele haber oportunidades".