Hoyo 7, nueve y media de la mañana de ayer lunes, un día absolutamente abrazador en la cancha de golf de La Barra, donde la temperatura durante la jornada no bajó de los 33 grados centígrados. Diego Forlán, de camiseta negra, y su hermano Pablo, de camiseta roja, miden cerca del green de ese hoyo el tiro que los acerque al pequeño agujerito negro donde deben colocar las pelotitas blancas, dentro del torneo donde compiten en equipos de a cuatro con otros dos amigos, uno de ellos Sebastián Fernández, jugador experimentado e instructor de Diego.
Forlán a los palazos entre los teros
El futbolista jugó en Punta del Este el torneo de golf de la fundación de su hermana Alejandra, opinó sobre el año que termina, sobre el Mundial de Brasil y su futuro en el fútbol