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Futuro de la agricultura con dudas en tiempos de guerra comercial

Lo qué ve el USDA en vísperas de una cosecha récord y sin China comprando soja

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05 de octubre de 2018 a las 06:00

Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

Los estadounidenses están levantando una cosecha récord de soja y al mismo tiempo se han puesto a negociar con dureza frente al principal importador de alimentos y granos del mundo, China, lo que ha llevado a la interrupción de las exportaciones a ese destino.

Con una cosecha récord de casi 130 millones de toneladas ingresando, surgen una diversidad de interrogantes respecto a cómo será la dinámica del mercado, con reglas que nunca tuvo.

¿Cómo harán los estadounidenses para manejar tantos millones de toneladas, que se sumarán a otra cosecha enorme de maíz?

Con la siembra del principal cultivo de Uruguay a punto de comenzar, con precios ofrecidos que no superan por ahora los US$ 320 al productor, el cultivo principal de verano parece víctima del fuego cruzado entre China y EEUU.

No hay premio de China para la soja uruguaya en relación a la de EEUU

Dado que China se niega a comprar el poroto estadounidense, ¿cuánto más estará dispuesta a pagar por el grano de la región? Por ahora no hay ningún premio ofrecido a la soja uruguaya sobre la estadounidense.

La contracara de la guerra comercial es el aumento en la productividad. La cosecha de cultivos de verano será en EEUU récord de rendimientos, lo que incide en todos los rubros, ya que se suman producciones muy altas de maíz que abaratan los costos de producción de carne y lácteos.

El aumento en el stock de soja es lo principal. Al empezar setiembre, el momento de mínima anual previo a la cosecha, había en los silos 11,9 millones de toneladas, frente a 5,8 millones de la zafra anterior. Lo fuerte es lo que está por venir, porque está en pleno la cosecha más grande de la historia.

¿Cómo hará EEUU para manejar tamaña cosecha que llega a silos donde ya hay guardado el doble de soja que el año pasado?

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta una cosecha de 128 millones de toneladas. Que se exporten 56 millones, que se procesen internamente 56 millones y se guarden en stock 16 millones adicionales llevará las reservas a niveles nunca antes alcanzados. Pero, ¿cómo colocar 56 millones de toneladas si China no compra? Si las exportaciones son menores, las reservas de soja se incrementarán todavía más.

Entre EEUU y Brasil han colmado al mundo de porotos. Los brasileños ante las dificultades de EEUU aumentarán en más de dos millones su área sojera. Un mundo paradojal que acumula stocks y aumenta la producción, pero donde el comercio se vuelve trabado y se vuelve difícil de prever.

“Un cambio de paradigma”, dijo el trader argentino de Louis Dreyfuss, Juan Tizado, en presentaciones que hizo la empresa a agricultores en Durazno y Young.

El mundo tiene ahora un récord de stock de soja en el país cuyos precios son la referencia mundial, un récord de stock de soja global, una gran cosecha de maíz entrando, una guerra comercial, un gran lío. ¿Cómo impactará la gran cosecha de EEUU sobre los mercados de granos, carne y lácteos?  Es otro interrogante clave.

Seth Meyer, presidente del Consejo Mundial de Perspectivas Agrícolas (World Agricultura Board del USDA), visitó Uruguay la semana pasada y dio su punto de vista sobre estos temas. Sobre la fuerte expansión del maíz y la soja, destacó en diálogo con El Observador el impacto que esto ha tenido también sobre la superficie del trigo. Lo que tendemos a observar es que las decisiones se toman en torno a las relaciones de precios, y de acuerdo a esas relaciones el trigo es atractivo. Los precios del trigo subieron significativamente, los de maíz un poco relativamente a la soja y la soja es la que ha perdido, dijo.

Si miramos atrás 10 años, añadió, hay una tendencia de largo plazo a una menor área de trigo. Y esto sucede porque los avances en la productividad de maíz y soja son tales que los productores prefieren concentrarse en esos dos cultivos. De modo que lo que los precios sugieren es que el área de trigo debería avanzar, en base a sus precios relativos respecto a maíz y soja, pero, ¿será esa la decisión de los farmers?, preguntó.

“Lo que ha sucedido es que en EEUU somos buenos produciendo trigo, pero somos muy, muy buenos produciendo maíz y soja. Hemos tocado un mínimo histórico en el área de trigo. ¿Rebotará el área de trigo? ¿Cuánto del área pasada de trigo se recuperará? Hay preocupaciones por la competencia externa, por los rendimientos, y al mismo tiempo la perspectiva para el trigo es la mejor en varios años. ¿Qué harán en zonas trigueras como Kansas, donde hay productores que se pasaron al maíz, volverán al trigo? Es de los temas a mirar cuando surjan los datos de la próxima siembra”, detalló.

Pero, por supuesto, lo más importante está por el lado de la soja, que tendrá un nivel de stock récord en la próxima cosecha. Sobre la situación y la nueva lógica, comentó que “hasta ahora China ha sido una causa de suceso para todos nosotros, durante seis meses vende América del Norte, durante seis meses vende América del Sur. Por ahora EEUU va rumbo a tener un stock récord de soja cuando se levante esta cosecha. Hay todo un desafío para almacenar 128 millones de toneladas previstas. Estamos siguiendo eso de cerca porque va a haber cambios fuertes en la dinámica de lo que se almacena, lo que se envía al mercado, vamos a seguir muy especialmente el precio en cada zona para detectar problemas de almacenamiento, ¿cuál es el precio en las Dakotas, en el Mississipi, en Illinois?, para ver qué nos indican esos precios respecto a la situación de almacenamiento disponible”. 

Por otro lado hay un aumento tan fuerte de los rendimientos, tanto en maíz como en soja, “que estamos revisando nuestros modelos de proyección de rendimientos para que incorporen este mayor ritmo de aumento de la productividad”.

¿Cómo se absorberá la mayor oferta en carnes y lácteos?

Más maíz significa más carne y más lácteos, ¿como se absorberá esa oferta?, fue otro interrogante que trasladó el expositor.

Lo que está pasando en la ganadería es muy interesante, explicó. Van cuatro meses seguidos en los que el stock es el más alto desde que hay registros, pero por ahora la producción sigue subiendo, el consumo sigue muy fuerte, la gente está logrando un margen. La economía de EEUU tiene un buen crecimiento y la gente siente que puede pagar por un buen bife, y además está ese fenómeno que podríamos llamar “fat is back”, la reivindicación del consumo de grasas, que han dejado de ser tan cuestionadas y eso se nota en el consumo de carnes y lácteos.

Si se mira la cantidad de vacas y vaquillonas, ahora ya no están expandiéndose tanto, se aproxima una situación equilibrada, que puede ser de estabilidad de precios y de población de vacunos, dijo.

Además, “es interesante el tema de la carne cultivada. ¿De quién será la tarea de monitorear a la carne cultivada, será función del USDA, o de la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA)? Las nuevas tecnologías nos obligan a pensar esos temas y lo estamos conversando. Ciertamente el USDA tiene una buena visión sobre cómo funcionaría esto y lo veo como un mercado que en algún momento va a tener cierta significación, como la leche de almendras, yo no la consumo pero ahí está y hay gente que la consume. No creo que compita demasiado con la carne tradicional”, comentó.

En lo que refiere al mercado lechero, también la demanda interna sostiene a la venta de leche que, como la carne, ha subido luego de varias cosechas consecutivas muy buenas en granos que han facilitado la alimentación. La producción aumenta en todas las carnes y en los lácteos, señaló.

“En cerdo y pollo el aumento de la producción genera algún problema de competencia. Para los próximos seis a nueve meses vemos a la carne vacuna en una situación de mercado algo más favorable que la carne de cerdo  y pollo”, dijo. 

En la lechería, no es un gran tiempo, pero hay fuerzas que han mejorado el marco del negocio, detalló: las buenas cosechas, los precios internacionales para algunos productos no son malos y con la perspectiva de un precio de granos favorable la visión no es mala porque el consumo interno se mantiene firme. La producción crece solo por el aumento en la producción de leche por vaca. Es la mayor parte del crecimiento. Los precios internos por el queso son buenos y complementan a los buenos precios de otros productos en el  internacional, concluyó.

El precio de la soja
Esta semana por la soja se pagaba US$ 410 por tonelada FOB en Paranaguá, Brasil, pero solamente US$ 320 por tonelada en los puertos estadounidenses del Golfo de México, lo mismo que en Uruguay.
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