Sequía es en el campo una mala palabra. Sinónimo de desastre, de retracción, de producción en baja. Por lo tanto al usarla hay que ser muy cuidadoso. Como las enfermedades a veces incurables. Pero tras la ola de calor de esta semana, el agro uruguayo en general y la ganadería en particular enfrentarán en enero el mayor desafío de los últimos tiempos en este verano, que ojalá no sea de sequía. El desafío deriva de una situación de falta de agua en la tierra al comienzo del mes más exigente del año: enero, que se supone será con temperatura mayor a la normal, encontrará a los suelos con poca agua disponible y pondrá a la nueva situación de una ganadería capaz de generar tres millones de terneros bajo su primer examen cuando todavía está faenando menos de dos millones de animales.
Ganadería dos millones
La actividad de la industria frigorífica sigue bajando y la faena de este año no llegará a dos millones de vacunos, 4% menos que el año pasado; la faena más baja en 10 años es la de 2013