El gobierno espera que los cambios al sistema tributario que anunció este lunes el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, generen al menos dos efectos: pérdida del estímulo para que uruguayos saquen sus activos fuera del país y más recaudación.
Así lo explicó a Observa el vicepresidente de la República Danilo Astori –en ejercicio de la Presidencia-. “Lo veremos en la práctica, pero un posible efecto es que no sea atractivo sacar esos activos fuera del país, y resulte más equilibrado tenerlos aquí. Otro posible efecto puede ser el recaudatorio, sí, cómo no, por supuesto que sí”, declaró el jerarca.
De acuerdo a las cifras que maneja el equipo económico, los activos de uruguayos depositados en el sistema financiero del exterior ascienden a US$9.000 millones. Los mismos corresponden a personas físicas y empresas. Lorenzo sostuvo en conferencia de prensa al término del Consejo de Ministros que el objetivo de las medidas no es recaudar más.
Consultado sobre qué gana el país con gravar con Impuesto a la Renta a las Personas Físicas (IRPF) los activos que uruguayos residentes tengan colocados en el exterior, y además, flexibilizar el levantamiento del secreto bancario dando más poder a la Dirección General Impositiva (DGI), Astori respondió que el objetivo es asegurar “equilibrio tributario”.
“Lo que gana el país es equilibrio tributario, claridad tributaria. Si yo a un depósito bancario lo gravo en el Uruguay, pero al mismo tiempo no lo gravo para ese mismo residente que lo tiene fuera del país estoy originando una discriminación”, declaró el vicepresidente a Observa. “No genero por la vía del sistema tributario una decisión de los agentes que tiene que ver con el sistema, en tanto que si yo gravo ese depósito hecho en Uruguay pero también lo gravo afuera, no estoy originando ningún factor de discriminación, será el agente que resuelva dónde tiene sus depósitos, si los tiene afuera o acá”, agregó.
Astori comentó también que la ley está en proceso de elaboración, más allá del anuncio realizado sobre las principales líneas, pero confirmó que su envío al Parlamento es “inminente”. El jerarca de gobierno, además, señaló que no se esperan demasiados cambios a lo que ya se manejó de forma oficial, y remarcó que no se trata de una sugerencia de organismos internacionales como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) o el Fondo Monetario Internacional (FMI). “Lo único que la OCDE le planteó a Uruguay es que cooperara con las modernas prácticas internacionales de intercambio de información, y eso ya lo está haciendo Uruguay”, indicó Astori.
En 2009 Uruguay fue incluido por la OCDE en la denominada “lista gris” que integran los países que no cooperan con el intercambio de información. Durante un breve lapso, incluso, Uruguay estuvo dentro de la “lista negra” que integran los “paraísos fiscales”, pero luego de una rápida gestión del gobierno de Tabaré Vázquez esa calificación se mejoró.
En rueda de prensa este martes en el Parlamento, el vicepresidente dijo que los cambios eran algo que Uruguay estaba “debiendo”, y que no se podían hacer antes porque no se disponían de los instrumentos y las técnicas de información que ahora se tiene.
“Flexibilizamos la utilización de la actuación de la DGI en materia de levantamiento del secreto bancario. Que quede bien claro: el secreto bancario se mantiene absolutamente en todos sus términos en Uruguay, y sobre todo se mantiene el secreto tributario, que es en Uruguay algo sagrado. Lo único que se modifica es la agilidad de actuación de la DGI”, insistió Astori.
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