Los analistas privados se vieron “sorprendidos” por el crecimiento de 3% a 3,5% que estimó el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, para la economía en 2012. Advierten que de ratificarse el mismo en el dato de Cuentas Nacionales que publicará el BCU el miércoles 27, el equipo económico se verá obligado a “ajustar” el gasto público, salvo que opte por elevar su estimación de déficit fiscal.
Cuando el Ministerio de Economía elaboró el Presupuesto quinquenal para este período de gobierno, fijó una tasa de crecimiento de 4% hasta 2015, pronostico que será “difícil” de cumplir para los expertos en vista de la desaceleración que viene mostrando la economía local. En tanto, el déficit fiscal (-2,7% del PIB en el interanual a enero) está lejos de la meta de 1,4% del Producto que habían proyectado las autoridades económicas para 2013. “Me animaría a decirte que el crecimiento (del PIB en 2012) probablemente esté entre 3% y 3,5%”, anticipó Bergara a la agencia Reutres en el marco de la asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Panamá.
Según coinciden los expertos consultados por El Observador, un crecimiento por debajo del 4% del PIB el año pasado obedeció a un “magro cuatro trimestre” o a la “revisión” que generalmente realiza el BCU sobre los tres primeros trimestres. “De ratificarse el dato que manejó el presidente del Banco Central, confirmaría una desaceleración que empezó antes de lo previsto. Las advertencias que lanzamos en su momento, cobran mayor relevancia”, alertó el economista, Alfonso Capurro, de CPA Ferrere. Para el experto, la única vía que tiene Economía para cumplir con los resultados fiscales proyectados para el final del período, es que “ajuste los gastos a la nueva realidad de crecimiento. Los desvíos del año pasado ya obligarían a una corrección porque los ingresos fueron menores a los proyectados”, explicó.
En la misma línea, Ramón Pampín de PwC consideró que el camino que tiene el gobierno para mitigar el impacto de registrar un crecimiento menor al previsto, es “ajustar el gasto” de la próxima Rendición de Cuentas.
La economista Florencia Carriquiry de Deloitte recordó que el gobierno fijó una expansión del gasto público entre 3% y 4% que se suponía era el crecimiento tendencial de la economía. “Como el PIB en los años anteriores creció por encima de ese porcentaje no había problemas, pero ahora la realidad de 2012 parece que no fue esa”, señaló.
“Lo que estamos diciendo es que si el dato de 2012 es el que se insinúa por el Banco Central, nuestro crecimiento de 2013 estaría más cercano al 2,5% en condiciones normales, y aun asumiendo que Argentina crece cerca del 2% y que Brasil lo hace en el orden del 3%. Si hubiera malas noticias de nuestros socios regionales la desaceleración sería más abrupta. No se trata de escenario de crisis sino de desaceleración”, declaró ayer en entrevista con El Espectador el socio de CPA-Ferrere, Gabriel Oddone.
Futuro
Las perspectivas para el desempeño de la economía local en el corto plazo muestran varias señales “amarillas”. Según explicó Pampín, dos sectores “claves” de la economía como la industria y el turismo comenzaron a mostrar señales de debilitamiento sobre fines del año pasado. Para el experto esto puede marcar el inicio de un período de desaceleración luego de siete años de crecimiento consecutivos. “Todo indica de que no se trata de un shock puntual”, aseguró. Precisamente, para Carriquiry el ciclo de “auge económico” está llegando a su fin. Explicó que los commodities que exporta el país ya no registran alzas de precios tan significativas como en el pasado, los países desarrollados siguen mostrando un pobre desempeño y en la región se confirmó un “freno importante” en Argentina y un “mal desempeño” de Brasil.
“En realidad cuando comenzó la crisis europea hace más de dos años que se terminó el viento de cola. Porque si bien la demanda asiática se mantuvo fuerte, las dificultades para vender en la región y en Europa con cierto valor agregado (afectaron) nuestra economía. Hay industrias que la pasaron muy mal desde hace dos años a la fecha”, reconoció anoche el presidente José Mujica en entrevista con Subrayado. De todas formas, dijo que el país tiene un buen nivel de reservas y hay voluntad de invertir. “Creo que este factor va a influir como motor de crecimiento. Esto no quiere decir que tengamos que tirar manteca al techo, pero no acompañó los análisis catastróficos”, culminó.
Tasa sin cambio
A juicio del economista Capurro, el hecho que la economía crezca por debajo de lo esperado por el gobierno, puede significar “un alivio” sobre las presiones inflacionarias que inquietan al equipo económico. En este escenario, indicó que el Comité de Política Monetaria (Copom) podría optar por mantener la tasa de interés en 9,25% para no agregar más presión sobre el tipo de cambio, razonamiento compartido por Pampín de PwC. En tanto, Carriquiry indicó que pese a una menor demanda las presiones inflacionarias persistirán y se mantendrán en el eje del 8% en los próximos meses.
Ventas al exterior caen en quincena
Las exportaciones de Uruguay sumaron US$ 321 millones en la primera quincena de marzo y mostraron una contracción del 15% en la comparación interanual, según Uruguay XXI. Una merma en las ventas de lácteos (-7%), madera (-23%) , malta (-47%) y trigo (-79%) explicaron el descenso esta quincena. Por su parte, las importaciones sumaron US$ 425 millones y crecieron 27% frente a 2012.
$ 18,85
Tipo de cambio. El dólar interbancario volvió a caer 0,24% ayer por sexto día consecutivo en el mercado interbancario, pese a las compras por US$ 4,4 millones del BCU.