El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, argumentó ayer con cifras durante su interpelación en el Senado, el apoyo que el Ejecutivo destinó en 2012 para atender la pérdida de competitividad del sector exportador, en un contexto de cuestionamientos ante el deterioro del entorno macroeconómico.
En total, el Estado otorgó US$ 307 millones en subsidios a las empresas que colocan sus productos en el exterior, dijo Lorenzo. En esa cifra están incluidos US$ 141 millones de devolución de impuestos indirectos, US$ 56 millones del régimen de prefinanciación de exportaciones, US$ 37 millones en subsidios directos para la industria automotriz, US$ 68 millones de los beneficios impositivos de la ley de inversiones y US$ 5 millones del subsidio de la vestimenta.
A esto hay que sumarle los US$ 500 millones en compras de dólares realizadas por el Banco Central (BCU) en 2012, con el objetivo de sostener el tipo de cambio. En este caso, cabe precisar que el BCU conserva esos dólares como reservas, pero debe emitir Letras de Regulación Monetaria para esterilizar los pesos que se vuelcan al mercado, lo que genera un costo financiero producto de las altas tasas de interés que debe pagar a través de esos instrumentos.
Roces y advertencias
Durante la sesión parlamentaria el miembro interpelante, el senador colorado Pedro Bordaberry, intentó en poner en evidencia las diferencias que subsiten sobre la orientación de la política económica en el Frente Amplio. El legislador advirtió que el gobierno se enfrenta a tres “luces amarillas” en el tablero, con un déficit fiscal que “rompe los ojos”, una inflación “fuera de control” y un “atraso cambiario” que compromete la competitividad de las empresas locales. El senador parodió durante gran parte de su disertación con el viaje de un avión. “Lo pilotos que manejan el avión se entran a pelear en momentos donde hay nubarrones en Europa, Estados Unidos y Brasil, y Argentina puede sufrir un tsunami”, disparó el legislador en referencia a las diferencias existentes entre el sector mujiquista y el astorista del gobierno. Por otro lado, Bordaberry alertó por la caída de 0,1% que mostró la economía en último trimestre del año con una baja en la industria y el comercio. Además, recordó que los números de empleo comenzaron a cambiar su tendencia-ciclo con un incremento en el número de trabajadores en seguro de desempleo, mientras la recaudación de la DGI mostró un deterioro.
Lorenzo admitió una merma de la misma aunque adelantó que esa tendencia se estaría revirtiendo en el primer trimestre de este año. Dijo en respuesta que en segundo semestre de 2012 debió contemplarse a la hora del análisis una menor transferencia de impuestos de ANCAP y UTE. También reconoció que los datos de crecimiento del PIB del último trimestre confirman que la economía hoy “no está funcionando por encima de su tasa de crecimiento potencial” de 4%.
Fuera de control
Para Bordaberry el equipo económico “perdió el control” sobre las inversiones de las empresas públicas. “Resulta que ahora la única empresa que tuvo ganancias por US$ 67 millones (por Antel) decide invertir en un estadio de básquetbol por US$ 40 millones que sabemos que será mucho más”, criticó . Añadió que ANCAP es un claro ejemplo donde el Ministerio de Economía “no tiene injerencia” en las inversiones que realiza. Lorenzo puntualizó que gran parte de las inversiones de UTE están dirigidas a abatir los costos de generación, y que eso se impactará en un menor costo fiscal en un futuro, al tiempo que recordó que Economía “no decide” en qué proyectos invierten los entes.
El ministro aseguró que el desvió del déficit fiscal a 2,8% del PIB en 2012 estuvo influenciado por un “desvío transitorio” que no representa una “amenaza”. “Uruguay mantiene una política fiscal prudente y muy responsable”, aseveró. Sostuvo que el estructural del déficit en 2012 se ubicó en 1,9% del PIB, afectado por 0,3 puntos porcentuales por no trasladar en su totalidad a tarifas las subas de costos de UTE y ANCAP. A esto hay que sumarle 0,25 puntos por un incremento no previsto de las reservas por elevar la liquidez disponible, además de la incidencia de un gasto mayor (0,2 puntos) y una transferencia mayor al régimen de Seguridad Social que también impactó en 0,2 puntos.
Por otro lado, para el presidente del Banco Central, Mario Bergara, “no es cierto que la inflación está fuera de control”. Añadió que el gobienro no está “atado” a los instrumentos como tampoco al rango de inflación. “Una ampliación del rango no puede ser interpretada como tirar la chancleta”, culminó.
“La inflación es y continúa siendo el principal problema macroeconómico”.
Fernando Lorenzo
Ministro de Economía
“Cuando ando por el Litoral y veo que la gente va comprar a Buenos Aires es una señal que las gaviotas están en la costa, porque se viene una tormenta grande”.
Pedro Bordaberry
Senador del partido Colorado
“No está en nuestro menú administrar el tipo de cambio. (Pero) Estamos convencidos que el Estado tiene que intervenir pese el costo y lo explicitamos”.
Mario Bergara
Presidente del Banco Central
“Han logrado un milagro: gastar a mano llena sin que hayan mejorado los servicios”.
Ana Lía Piñeyrúa
Senadora Partido Nacional
“El grado de compromiso de la fuerza política que respalda a este gobierno y a la política fiscal ha sido permanente.”
Fernando Lorenzo
Ministro de Economía
“No creo ese verso de bajar los dos puntos de IVA”.
Jorge Saravia
Senador Partido Nacional al Ministro de Economía