Bien dicen que los detalles hacen la diferencia. Uno de los mejores entrenadores del mundo, como lo es Pep Guardiola, se fija en ellos y los aplica en Bayern Munich para que sus dirigidos se sientan los más cómodos posibles.
Guardiola alejó su oficina para que los jugadores puedan hablar mal de él
“Los jugadores quieren hacer bromas y hablar de todo sin el temor a que yo esté sentado a sus espaldas y pueda oírlos. Así también podrán hablar mal de mí” dijo Pep