Montevideo ya cambió su aspecto porque buena parte de la población se encuentra de vacaciones. El ritmo vertiginoso que se vivió hasta que explotó en el cielo el último fuego artificial para despedir 2013, ya es cosa del pasado. Por lógica, el nuevo año arrancó lerdo y perezoso, aunque propicio para realizar un balance de los últimos 365 días. Queremos enfocarlo en la figura del ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, y su equipo de trabajo.
Repasando las libretas de apuntes del año 2013 con la ayuda de aquello que quedó grabado en la memoria, podemos señalar un primer acontecimiento del que fuimos testigos cuando el ministro llegó a Berlín a comienzos de febrero pasado. Lo esperaban en la Fruit Logistic, la feria más grande del mundo de frutas y verduras, los principales empresarios de la citricultura uruguaya. Aunque ya habían leído la noticia en sus computadoras, Aguerre les confirmó la apertura del mercado estadounidense para la fruta cítrica.
El logro demoró más de lo esperado. Alguien reseñó que tuvieron que pasar cuatro presidentes, ocho ministros y unos cuantos funcionarios más durante dos décadas para poder acceder a uno de los mercados más atractivos –y más exigentes– para los cítricos uruguayos. Los negocios hay que hacerlos y finalmente en setiembre salió el primer embarque de prueba con 90 mil kilos de naranja Valencia, pero todo costó tanto que el premio será grande.
Desde el punto de vista del ministro, el tema se incluyó en uno de los cinco pilares que fijó para su gestión: la inserción internacional. Ha cobrado fama la frase de Aguerre al comienzo de su gestión, en marzo de 2010, respecto a que “cada kilo de carne, cada litro de leche, cada kilo de arroz” que se produzca de más debe ser para exportar. De manera que Uruguay se consolide como un abastecedor de alimentos de calidad al mundo.
Otro hecho destacado del año que acaba de culminar fue el ingreso de la carne ovina desosada a Estados Unidos. Las negociaciones fueron más cortas –unos ocho años– y dieron sus frutos en esta administración por acumulación de esfuerzos. Es otra oportunidad de inserción internacional, en este caso para un producto que cerró 2013 con la colocación de unas 24 mil toneladas en los mercados externos, en especial Brasil y China. Especialistas estimaron que por la puerta que se abrió ahora en Estados Unidos pueden pasar entre 1.000 y 2.000 toneladas por año.
Por suerte la lista incluye otros logros, como la consolidación de la Cuota 481, de carne de alta calidad a Europa; o las negociaciones con China para el comercio de granos, donde está para suscribirse un acuerdo para comenzar a exportar cebada cruda. Es muy importante el comercio de granos porque el escenario de la producción agropecuaria cambió. No hay que olvidar que el Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario creció 5,7% en 2013, con 8,2% agrícola y silvícola, y 3,5% de la pecuaria, según Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa).
El segundo pilar de la gestión de Aguerre, referida a la conservación de los recursos naturales también tuvo su logro, al completarse en diciembre con los cultivos de verano la presentación de los planes de uso y manejo de los suelos. En este caso, los planes abarcaron el 93% del área de verano al cierre del plazo, porcentaje que seguramente crecerá al autorizar Recursos Naturales Renovables el ingreso de productores que quedaron rezagados.
En un país que intensifica la producción esto es clave. Podríamos seguir en los otros tres pilares (adaptación al cambio climático, desarrollo rural y articulación institucional), pero se acaba el espacio.
Pero nos parece bueno, en lugar de agregar más hechos, rescatar un concepto de ética política que maneja Aguerre: “Decir lo que se piensa, hacer lo que se dice”.