26 de noviembre de 2013 18:15 hs

La serie de contrataciones directas del fotógrafo Juan Ángel Urruzola por la Intendencia de Montevideo (IMM) para la realización de diversos materiales gráficos, entre ellos el diseño de la nueva tarjeta Montevideo Libre, fue tomada por el Equipo de Comunicación Institucional como otro “gasto sin sentido”. Desde 2008 se ha visto disminuido su trabajo a favor de terceros a pesar que el Digesto Municipal establece que tiene competencia “obligatoria” en toda comunicación interna y externa de la comuna.

El Equipo de Comunicación Institucional de la IMM está conformado por tres diseñadores gráficos, dos redactores (estos cinco con un sueldo de aproximadamente $ 23 mil) y un coordinador. Salvo el último, que provino del servicio de prensa, el resto ingresó a través de un concurso abierto de oposición y méritos celebrado en el año 2006. Los interesados debían acreditar experiencia laboral de al menos tres años.

El grupo que armó el exdirector de Comunicación, Gonzalo Eyherabide, artífice del primer Programa Visual de Identidad Institucional de la IMM, comprendía a jóvenes profesionales con experiencia previa en agencias de publicidad. El objetivo de Eyherabide era tener una “agencia propia” dentro de la comuna.

Más noticias

El Programa Visual de Identidad Institucional fue presentado en su momento como una herramienta “eficiente” para “mejorar la relación entre la institución y sus ciudadanos” y generar “ahorro de recursos”. Su uso fue oficializado “como obligatorio” en toda comunicación institucional externa e interna, según el artículo 778 del Digesto Municipal que continúa en vigencia.

Un funcionario de esa oficina que pidió no ser identificado y que trabaja ahí desde que estaba Eyherabide dijo a El Observador que, en comparación con los jerarcas que le siguieron en el cargo, fue el que tuvo “más idea de publicidad y comunicación” pero como era un técnico y no político, “no se lo comprendió”. Eyherabide renunció a la IMM en marzo de 2008.

Su reemplazo fue el escritor Fernando Butazzoni, quien había dirigido la División Promoción Cultural. Entonces, el equipo vio reducida su labor de índole publicitaria y comenzó a encargarse de tareas propagandísticas, en particular, material gráfico de los logros de la administración. “Ya no se hablaba de identidad (institucional) en el contenido”, señaló el funcionario.

Luego de Butazzoni llegó Peter Coates, quien ya había sido director del servicio durante la administración de Mariano Arana. Se quedó solo cinco meses.

En 2010 le siguió la periodista María Urruzola y, a pesar de que muchas veces el equipo “no compartía sus lineamientos”, los profesionales se vieron incluidos en algunas decisiones de su rubro. Por ejemplo, participaron en las presentaciones de la campaña de comunicación Montevideo Convive, que se le encargó a la agencia de publicidad Gurisa (adjudicataria por licitación). “Tenían injerencia para opinar. Urruzola les tenía confianza”, señaló el funcionario. Todo cambió cuando Urruzola pasó a ser encargada de proyectos de Comunicación e ingresó a esta área Jorge Mazzarovich, exembajador uruguayo en Cuba y Venezuela e histórico dirigente comunista, sin ninguna experiencia en comunicación o publicidad.

El funcionario explicó que el trabajo se vio reducido a pequeños materiales gráficos, en particular, folletos. Actualmente, el equipo está diseñando y armando la nueva edición del libro Montevideo Rinde Cuentas, que será repartido puerta a puerta.

El Observador intentó consultar a Mazzarovich, pero su secretaria dijo que estaba reunido y no pudo atender.

Antes, el equipo de Comunicación Institucional tenía participación directa en el desarrollo de las campañas publicitarias aunque luego fuesen realizadas por las agencias de publicidad (primero Complot-MediaEdge y luego Gurisa) o productoras audiovisuales– por una cuestión de capacidad operativa, pero su rol era el de “coordinar” para garantizar que se “aplicara la marca Montevideo” y el producto estuviese acorde con la identidad institucional.

El equipo sostiene que tenía capacidad sobrada para asumir el diseño de la tarjeta de Montevideo Libre. “Pero se gastó la plata”, dijo el funcionario, en referencia al pago de $ 188.000 a Urruzola.

Los sucesivos cambios de directores “han desvirtuado” la función del equipo y los profesionales no participaron en los últimos grandes proyectos: Montevideo Disfruta, Montevideo Convive, Montevideo Capital Iberoamericana de la Cultura 2013 y Montevideo Libre. Una próxima campaña del área de Limpieza tampoco los tendrá en el staff. “Se le pide a la agencia y a Urruzola cosas porque sí”, afirmó el funcionario. Y agregó: “Es una tomadura de pelo que digan que no estamos capacitados”.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos